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Fernando Paz es Profesor de Historia y Filosofía. Escritor, ha publicado: ‘Europa bajo los escombros’, ‘El fracaso de una utopía’, ‘Antes que nadie’, ‘Nuremberg, juicio al nazismo’ y otros dos libros en colaboración: ‘Proceso a José Antonio’ y ‘El libro negro de la izquierda’. Colabora en medios del grupo Intereconomía. @FernandoPazdice.

En esta entrevista analiza en profundidad la actualidad política española en la relación con la memoria histórica y la exhumación de Franco, así como las perspectivas de VOX en el marco político español.

¿Cómo historiador cómo valora la Ley de Memoria Histórica?

La memoria histórica nada tiene que ver con la historia. Es una construcción pseudo intelectual en la cual la historia es solo un vehículo para la imposición ideológica. A quienes la defienden nada importa la verdad histórica, sino solo la utilización que de esta se puede hacer para conseguir sus objetivos.

La Ley de Memoria Histórica está al servicio de este propósito de un modo indisimulado; es intolerable que un parlamento se permita determinar cuál es la verdad de la historia de un país. Las bases sobre las que se ha levantado el edificio de la “memoria” son un emotivismo infantil – pero muy efectivo –, una propaganda incesante, y una parcialidad sonrojante.

Franco era aclamado y querido por la mayoría de españoles… ¿Cómo han podido reinventar la historia tan rápido?

Que Franco contó con la adhesión de la inmensa mayoría de los españoles es innegable, por lo menos a partir del bloqueo, tras la IIGM, que tuvo el efecto de identificar el destino de España con el del régimen. Desde entonces, Franco no fue tanto el vencedor de la guerra civil, el representante de media España, sino el general que significó la paz y el desarrollo para esa inmensa mayoría.

La reescritura de la historia ha sido posible debido a la entrega de los elementos con que se construye el imaginario social, debido a la hegemonía cultural e ideológica que le ha sido facilitada durante largas décadas, incluyendo las últimas de Franco, a la izquierda; de modo que lo que al principio eran posiciones minoritarias y radicales, hoy han adquirido centralidad discursiva e ideológica.

Las cosas han llegado al punto de que la Iglesia, que fue perseguida con una ferocidad sin precedentes, se halla arrinconada por aquellos que trataron de aniquilarla y que perpetraron un verdadero genocidio contra los católicos.

¿Usted cree que la persecución a los franquistas se va a a endurecer a corto o medio plazo?

Es claro que en un régimen democrático debería aceptarse una amplia diversidad de opiniones. Por tanto, los juicios favorables a Franco tendrían que ser igualmente respetados, así como las personas que los emiten. El que se prevea una persecución y censura contra estas opiniones va contra la esencia misma de la libertad y de lo que se predica como tolerancia y democracia.

Sostener una opinión favorable a Franco no implica que la persona que la defienda sea franquista. Pero con ese primitivo razonamiento quieren justificar la imposición de su perspectiva ideológica: y, por supuesto, es necesario ahogar la verdad cuando esta contraríe dicha perspectiva. Pero, aunque la persona que emitiera el juicio fuera franquista, naturalmente que tendría todo el derecho a serlo y a expresarlo.

Sin libertad no se puede sostener el derecho a la verdad. Lo que está en juego no es tanto una idea u otra de la historia, siendo esto muy importante: lo que está en juego es la libertad, base de todo lo que nos hace humanos.

¿Esta represión dictatorial puede suscitar alguna reacción en la sociedad española?

Yo creo que ya la ha suscitado. Hay una gran cantidad de gente que se opone a dicha represión, e incluso no han faltado personas públicas que han tenido el coraje de manifestarse contra esta tentativa orwelliana de construir una verdad oficial a conveniencia del poder. Muchas de ellas son personas que tienen una idea negativa de Franco, pero que se han dado cuenta de que lo que está en peligro es la libertad, incluso en su concepción más elemental.

El tema de la exhumación por Decreto ley de Franco es un gran atropello…

Lo es, sin sombra de duda. El gobierno no puede disponer de los restos de nadie sin las autorizaciones pertinentes. Es curioso que una de las acusaciones a los enterramientos del Valle de los Caídos es la de que algunos de quienes allí descansan fueron inhumados sin el permiso de sus familias; es decir, que las autoridades dispusieron de sus cadáveres sin el permiso familiar. Exactamente lo que ahora pretende ejecutar el gobierno.

En el ordenamiento jurídico español el cadáver pertenece a la familia y sólo la familia puede decidir…. en teoría…

Sólo la familia lo puede autorizar, y además, en este caso, depende también de la Iglesia.

En un Estado de Derecho el gobierno no está por encima de la ley, y tampoco puede utilizarse el decreto ley para gobernar del modo que se está haciendo; ni hacer aprobar decretos leyes concebidos para una sola persona. Es vergonzoso, y va contra la más elemental concepción de lo que es una sociedad en la que impera la ley.

De la mano de la izquierda, la sociedad española cada vez es menos democrática, con una inexistente división de poderes y una libertad de expresión crecientemente limitada.

La excusa de que no puede estar enterrado allí nadie que no haya caído no se la cree nadie…

Desde luego que no. Además, esa parte de la redacción del decreto muestra el nivel de los miembros de este gobierno. Es obvio que desconocían la existencia de otros enterramientos, aparte del de Franco, de monjes que no habían muerto en la guerra, y a los que el decreto ley del gobierno obligaría a desenterrar; no sé si ahora la Iglesia se decidirá a pronunciarse.

Por lo demás, la consideración de la condición de caído es simplemente una excusa sobrevenida para justificar una decisión tomada de antemano. Porque es evidente que cuando se dispuso el enterramiento de Franco en el Valle de los Caídos se conocía el carácter excepcional del hecho. Por tanto, es falaz invocar que no cumple con una condición de cuyo incumplimiento se sabía.

Sólo el abad tiene jurisdicción en la Basílica, también les da igual.

Que les da igual está claro; pero deben ser cautos a la hora de actuar, ya que si no toman las precauciones legales debidas podrían ser acusados de prevaricación, lo que acaso supondría una condena que les impidiese desempeñar un cargo público en un futuro.

Por otro lado, solo alguien del temple moral y de la altura personal e intelectual del abad del Valle de los Caídos sería capaz de soportar lo que él está soportando.

Esos son los dos únicos frenos que les retienen.

Y en el caso de que sea en la Almudena, tampoco respetan la propiedad privada, es una verdadera dictadura…

Lo de La Almudena ha sido uno de los mayores ridículos en todo este sainete. Sacan a Franco de un enterramiento a tres cuartos de hora en coche de Madrid para llevarlo al centro de la capital, junto a la Plaza de Oriente, nada menos, lugar del que no hace falta recordar su enorme significación para la figura de Franco.

La familia Franco tiene una propiedad en la catedral de Madrid, de modo que puede disponer de ella como mejor le plazca de acuerdo a los fines previstos. Frente a eso el gobierno ha dicho que hará lo que sea necesario para evitar que la familia haga uso de sus derechos. No respetan ni la ley, ni la propiedad, ni la libertad. Es intolerable.

Están dispuestos a fabricar leyes “ad hoc” que les saquen del atolladero. Estamos ante una conculcación del Estado de Derecho, es decir, del imperio de la ley, y eso no lo arregla el que lo hayan votado las Cortes, a las cuales han recurrido para que les avale. La idea es que el día de mañana se pueda hacer cómplice a todo un parlamento, a ver qué juez se atreve con eso.

Es la primacía de la ideología sobre la legalidad, algo muy de la izquierda.

Pareciera que Sánchez dijera estas son nuestras leyes y si no gustan a mis intereses tengo otras.

El PSOE, y más en su versión sanchista, que viene a ser algo así como un compendio de lo más iletrado e inmoral del socialismo, no va a aflojar en este tema.

Los partidos políticos, en general, tienen muy poco o nulo respeto a la verdad y a la ética. Lo que tratan de hacer es copar cuotas de mercado; donde detectan una demanda allí están ellos con su oferta.

El PSOE creó la demanda de la memoria histórica y ha abanderado su oferta hasta hoy. No va a permitir que las otras fuerzas de la izquierda le quiten esa bandera. Pueden darlo por seguro. Hará lo que sea, retorcerán la ley, la llevará hasta donde haga falta. Pero esa bandera es suya.

Usted se alejó por un tiempo de VOX y ahora ha vuelto, ¿cuáles fueron los motivos de su salida y vuelta?

Mi salida se debió, esencialmente, a errores propios, sobre todo de perspectiva, que el tiempo me ha ayudado a interpretar como tales. Actualmente no milito en VOX ni estoy afiliado, aunque es evidente mi cercanía al partido.

Creo que la deriva en la que está VOX es muy positiva, y su formulación ideológica está siendo progresivamente más completa y atractiva.

¿Es la única alternativa deseable para España que tiene posibilidades de salir?

Evidentemente sí.

Además de VOX, en España hay otras cosas buenas, pero no son posibles; y hay otras cosas posibles, pero no son buenas.

Sólo VOX es lo suficientemente posible y lo suficientemente bueno.

VOX es el único partido que defiende, teniendo posibilidades de influir en la política nacional, la unidad nacional sin transacciones, la soberanía nacional frente al separatismo y frente a Bruselas, la familia y la vida, el Estado de Bienestar y la identidad nacional, al tiempo que combate la inmigración ilegal, la memoria histórica, la ideología de género, el expolio fiscal, y el despilfarro y los privilegios políticos.

Las encuestas no son infalibles, ¿Cuál es su previsión para las próximas elecciones tanto regionales como generales (incluso en las municipales)?

Lo primero que tenemos son las andaluzas, en las que seguramente VOX pueda obtener representación; algunas encuestas incluso le dan varios diputados. No parece que sea muy arriesgado apostar por ello. Y, sin embargo, sobre el papel, las de Andalucía constituían las elecciones menos prometedoras para VOX.

La representación política significa financiación y medios de comunicación. Un salto cualitativo, que te pone en el mapa de los españoles que apenas sabían que existías. El éxito alimenta el éxito. Pero no se pueden hacer previsiones hasta conocer los resultados de Andalucía, aunque las perspectivas son buenas.

¿VOX es la respuesta al descontento de muchos españoles?

Es claro que el ascenso de VOX se debe, en gran parte, a que existe un enorme descontento, sí; pero, también, a que se ha despertado una enorme esperanza.

Solo el descontento y la protesta no sirven. Hay razones sobradas para ambos, pero lo fundamental es encauzarlas para transformarlas en esperanza. El gesto desabrido, el rictus amargo pueden sin duda estar justificados dado el momento que vive España, pero no bastan.

VOX es la respuesta al descontento de muchos españoles, sin duda; pero, sobre todo, es la respuesta a la esperanza de muchos españoles.

¿Qué soluciones puede aportar VOX en medio de este caos?

VOX denuncia la existencia de una serie de problemas que hasta ahora estaban silenciados. VOX ha roto el consenso del silencio.

Debates que se daban por cerrados, porque la izquierda tenía la exclusiva de abrir y cerrar debates cuando lo creía oportuno, han sido abiertos.

Tiene razón el PSOE cuando se queja de que VOX, y no hay más que ver la campaña de Andalucía, está dirigiendo el debate. Hay una voxización – permítame el palabro – de la política española.

Algunos temas están ya sobre la mesa de todos los partidos: la necesidad de retomar la educación por parte del Estado, de revisar el Estado de las autonomías, de controlar la inmigración o de aplicar la ley, en su versión más contundente, para detener el golpismo en Cataluña. Todo esto lo impulsa VOX. Y eso que, a día de hoy, no tiene representación política.

Pero no es solo teórico: VOX ha obrado, ha hecho lo que el gobierno no se había atrevido, esto es, denunciar en los tribunales el proceso golpista en Cataluña.

¿Qué diría a los que piensan que VOX es más de lo mismo y no se diferencia mucho del PP?

VOX nació impulsada por gente procedente del PP y de DENAES. Pero ha evolucionado mucho en muy poco tiempo y ha ocupado un espacio propio bastante diferente del que ocupaba hace dos o tres años. Quien no lo quiera ver tiene un problema de percepción.

Mucha gente no capta la esencia de lo que está pasando. Otros, tienen por más valiosa la preservación de su pretendida pureza que la eficacia en el servicio a España.

Una pureza que puede hacerle a uno quedar muy bien en un concurso de vírgenes, pero ¿de qué le sirve a España tanto celo virginal?

En el fondo, es muy fácil quedarse al margen y presumir de virtud mientras el mundo a tu alrededor se convierte en un montón de ruinas.

Por último, se produce algo muy curioso: quienes imputan a VOX esas semejanzas con el PP son los mismos que acusan a VOX de robarles el discurso. Lo cual no se explica, salvo que el propio discurso de tan airados acusadores fuese el del PP.

Deberían aclararse, primero.

¿Quiere añadir algo?

Desearles a ustedes el mayor de los éxitos en su andadura profesional y personal, y que todos acertemos en el mejor servicio a España.