nuevo presidente de CEOE

En pasados días, el señor Antonio Garamendi tras ser nombrado por unanimidad nuevo presidente de CEOE hizo un discurso digno de la máxima corrección política. Tras haber escuchado días antes al presidente de Mercadona D. Juan Roig, me ilusioné pensando que había abierto hueco en las trincheras que hoy criminalizan al empresario español ¡Que iluso yo! Pensar que el presidente de CEOE se arriesgara a perder la gigantesca subvención que recibe esta asociación,  vía presupuestos del estado, de la que emana un formidable sueldo para su presidente. He estado buscando en google y no he encontrado que este señor hubiera creado o hubiera tenido nunca alguna empresa.

Destacó en el discurso del acto de su nombramiento, el mantenimiento de “la paz social” Enorgulleciéndose de que había cinco mil mesas de dialogo abiertas entre empresarios y sindicatos. Je, Je, El mecanismo implantado en este país España, único en el mundo y que obliga a acatar por ley, lo que un señor que un muchos casos, nunca ha tenido una empresa, negocie en representación de los auténticos empresarios y obligando a estos a unos Convenios Colectivos que en muchos casos son memorándum de “como cerrar una empresa en dos ratos” pero solo a las pequeñas. Por otro lado para las multinacionales, defendió, la relación entre estas y las administraciones publicas.

La digitalización de las empresas, ocupó también lugar destacado en su discurso ¡Esto de que gente que nunca han tenido una empresa, le diga a los empresarios lo que tienen que hacer o como tienen que hacerlo!… Señor Garamendi, eso queda para los políticos; Es lo que habitualmente hacen en España, esos que entraron de chiquititos en los partidos y que hoy, en muchos casos, tienen responsabilidades de gobierno!

En el último párrafo de su discurso, habló de igualdad. Este señor, seguramente leerá poco, España es de los países del mundo donde menos desigualdad se da hoy entre mujeres y hombres. Pudiera ser que defendiera la igualdad porque estaba allí la vicepresidenta del gobierno de la que como todos sabemos, el Feminismo y la Igualdad es su prioridad a la hora de hacer política.  O pudiera ser de “motu proprio” tras sus muchos años navegando en la corrección política. Lo que sí es cierto que le dedicó un “piropo” a Doña Carmen Calvo “estamos para sumar”. Como si esta organización hubiera hecho otra cosa que sumar siempre, pero  en beneficio de la estabilidad del Gobierno y de los Sindicatos. Se le olvidó decir “y seguir restando a los auténticos empresarios” Esos a los que todos los gobiernos, unos mas y otros menos, y los grandes sindicatos largamente subvencionados, le han hecho la vida imposible. Anunció la entrada en la directiva de esta asociación de cinco mujeres, no dio pista alguna si se trataba por cuestión de meritos o por cuestión de cuotas e incluso dijo que una vicepresidencia de nueva creación estaba asignada a una de ella.

Termino este señor su discurso con una frase de parvulitos entre los liberales, condición “sine qua non” para ser empresario “la necesaria competitividad es compatible con el humanismo”. Quizás le vendría bien a este señor, asistir a las conferencias que con bastante regularidad ofrece el Club de los Viernes. Podría haber dicho “los empresarios, los que arriesgan su dinero en muchos casos, los que les roban el tiempo a sus familias, los que pierden la salud en la búsqueda de un sueño y los que posibilitan la creación de riqueza, deben tener el respeto que hoy en España, la sociedad les niega. Por último, tampoco explico;  como se conjuga en una empresa, competitividad y cuotas.

Los vascos, no son lo que eran, y eso a pesar de que Santi Abascal lo sea, Oreja Aguirre, Carlos Iturgaiz y por supuesto mi admirada Maria San Gil pero… Maroto y Garamendi, también los son. Que tiempos aquellos cuando el malogrado Johan Cruyff, precursor del futbol actual,  llegó a entrenar al Barcelona y pidió futbolistas vascos para poder ganar la liga.