los lujos de Begoña Gómez en La Moncloa

El genial Alfonso Ussía habla en su columna habitual de el diario La Razón sobre los lujos de Begoña Gómez en La Moncloa. En un artículo titulado “Lujosa transparencia” y al que podéis tener acceso en este enlace.

Comenta Alfonso Ussía que el lujo se ha instalado en el palacio de La Moncloa desde la llegada del okupa Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno de España. Unos lujos que han llevado a que “el Presidente infiltrado del Gobierno ha decidido custodiar los gastos superfluos de su mujer como secretos de Estado”. Y es que en palabras de Ussía, “Lógicamente, la mujer de un presidente del Gobierno no puede viajar sin maletas de Louis Vuitton.Unas maletas de cuero o de superficie dura de una marca sin pretensiones no son dignas de señora tan elegante y sencilla. Dior, Hermés, Loëwe, Gucci, Prada, Cartier y todas esas cosas. Secretos de Estado”.

Prosigue Ussía diciendo que “Begoña ha llegado a convencerse a sí misma, y lo que es peor, a su marido, que ella desempeña en España similar papel que la señora de Trump, si bien en los Estados Unidos de América, los gastos de las Primeras Damas a cargo de los contribuyentes no entran en la bóveda de los secretos de Estado. Sí en cambio, fueron secreto de Estado los zapatos de Ymelda Marcos, más de mil pares, que coleccionó en el palacio presidencial de Manila”.

Este genial artículo finaliza de esta manera: “El jardín de Begoña, que es España, es secreto de Estado. Los gastos de la Reina están minuciosamente fiscalizados. Ella no baja de sus alturas. Y claro, los aviones, los helicópteros, Vuitton, Dior, Hermés, Prada, Gucci, Cartier y Loëwe se sienten felices. Como en tiempos de María Antonia Munar, que ahora está en la cárcel, según tengo entendido. Lo escribió Churchill: «Y colorín colorado/ este cuento se ha acabado». Churchill era mucho Churchill”.

Esta es Begoña Gómez, una sinvergüenza como su marido, que quiere aprovechar su estancia en La Moncloa en beneficio propio.