Decisión del gobierno golpe de estado
Pedro Sánchez, Joan Tardá y Gabriel Rufián

El descaro del gobierno de Pedro Sánchez

El gobierno de Pedro Sánchez vive instalado en el descaro y en la desvergüenza más absoluta. Entre bambalinas y a hurtadillas escondiéndose detrás de asuntos menores y más mediáticos, el gobierno dirigido por el okupa está tomando decisiones que supondrían un nuevo golpe de estado tras el perpetrado en Cataluña y una demostración de por dónde se pasan la separación de poderes.

Cuenta Okdiario que la abogada general del estado, Consuelo Castro, ha destituido a Edmundo Bal como jefe del departamento Penal y responsable de dirigir la acusación del Gobierno en la causa contra los políticos golpistas catalanes. Bal se oponía a eliminar el delito de rebelión de la causa contra Junqueras y compañía, algo que al gobierno le viene muy mal teniendo la deuda que tiene asumida con los golpistas.

La justificación para este cese es la habitual en estos casos tan descarados, falta de confianza. Por tanto, si prospera la idea del gobierno para que la abogacía del estado no acuse a estos golpistas de rebelión, se les juzgaría por menos delitos de los presuntamente cometidos.

Se lo va a cargar todo

No lleva ni medio año, Sánchez, al frente del gobierno y en ese escaso periodo de tiempo se lo está cargando todo, no deja títere con cabeza. Le importa más dónde acabe su trasero que la justicia o el bien de todos los españoles. Vive de salvar los muebles con el más absoluto de los descaros y cometiendo las tropelías más indecentes con tal de no perder la poltrona.

Pero ese no es el único problema. El problema es que los españoles, la sociedad en general, asisten a todos estos espectáculos bochornosos impasibles y sin organizar ningún tipo de movilización. Se nos está tomando el pelo delante de nuestras propias narices y la inmensa mayoría de la sociedad asiste al espectáculo impasibles como si fueran vacas viendo ver pasar un tren. Ya nos arrepentiremos de ello, pero lo haremos cuando ya no haya solución.