partido catalán

Dice un refrán, que “cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo”. Pues eso mismo, es lo que le ha pasado al golpista, cobarde y fugado de la justicia Carlos Puigdemont, cuyo mantenimiento en su lujosa casa de Waterloo nos está costando a todos los españoles (¿A quién si no?) una verdadera fortuna. Ahora a este hombre -que cada vez (en lo tonto) se parece más a Mr. Bean- ha decidido que no le gusta el último nombre de su partido PDeCAT y anda buscando otro.

Esto no es nuevo porque los más ladrones de España en Cataluña (que no los únicos) se han ido llamando CIU, PDC, Juntos por el Si, PDeCAT y mil cosas más para ir despistando y “mareando la perdiz”. Hasta barajaron llamarse Partido Nacionalista Catalán, pero desistieron para que no les acusaran de plagiadores sus colegas vascos. Pues, ahora, el Mr. Bean catalán se ha inventado la CRIDA para hacer borrón y cuenta nueva con la intención de que se olvide el pasado de todos ellos. No conozco a qué nombre completo responde el referido acrónimo, pero creo que el que mejor le cuadra es: Catalanes Revolucionarios Instigadores de Delitos Antisociales.

Pero, lo más grave de todo esto, es que el cateto, plagiador, embustero y perdedor de todas las elecciones, está en manos de esta gentuza para cualquier movimiento que quiera hacer, como por ejemplo aprobar los presupuestos. Triste destino nos alcanzaría si así sucediera, porque unos y otros han fijado su meta en la destrucción de España. No obstante, confío en que nuestro Estado de derecho sabrá defenderse y defendernos de tan criminales amenazas.