errejón

En Podemos, desde siempre, han ido por la vida de feministas. Dicen defender a la mujer, a sus derechos y libertades, y atacan a todo aquel que osa proferir un comentario que ellos puedan considerar machista, bueno, a todos no les atacan, solo a los que están en frente… Y lo hemos podido comprobar con Íñigo Errejón estos días, tras la visita de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, a la Santa Sede.

Pero el feminismo de los podemitas es, simplemente, un feminismo de salón, de mentira, de bien queda. Y esto es lo que dijo Errejón en Twitter:

<<Se me revuelven las tripas escuchando este comentario sobre Carmen Calvo y las risas posteriores. Repugnante, machista y más propio de cavernícolas que de periodistas en el siglo XXI. El programa de Carlos Herrera en @COPE debe, como mínimo, pedir disculpas>>.

Sí, tacha de machistas y cavernícolas a periodistas por hacer una broma y por hacer referencia al título de un artículo de opinión de Jesús Lillo publicado el 30 de octubre en el diario ABC y titulado “El Valle de las Caídas”. Este es el trino de Errejón:


Claro, Errejón se indigna, Errejón pone el grito en el cielo ante esas declaraciones, pero se olvida de otras, las de los suyos, las de su jefe Pablo Iglesias las obvia, eso no es machismo, eso será “ocurrencias del gran líder”, como cuando se refirió a una periodista por el abrigo que llevaba, cuando guiñó el ojo a otra periodista o cuando escribió sobre Mariló Montero diciendo que “la azotaría hasta que sangrase”. Estas declaraciones no son repugnantes, no son machistas, no son propias de cavernícolas. Errejón ante estas decalarciones calla y otorga y no exige disculpas. Este es el feminismo de salón de Podemos…