Borrell rufián gargajo
Borrell, Rufián y el escupitajo

Borrel, Rufián y el gargajo del separatista

Estaba muy campanudo el presidente okupa, Sánchez, cuando le nombraron. Muy chulo y muy contento se sentó en sillón de su nuevo despacho importándole un comino si estaba ahí por los golpistas, por los comunistas o los proetarras. Sabía que nunca lo habría conseguido con unas urnas de por medio y todo lo demás le daba igual, ya era presidente, que esa es la frase que más le gusta repetir.

Los pagos que tuviera que hacer por las ayudas prestadas poco le importaban. Total, qué más le daba, él no iba a pagar ni un solo euro de su bolsillo y se lo íbamos a pagar, de hecho se lo estamos pagando, todos los españoles. Pero dice el sabio refranero español que quien con niños se acuesta, mojado se levanta. Y no es que considere a los golpistas, proetarras y comunistas unos niños, son una chusma, pero el refrán le viene al PSOE que ni pintado.

Hoy, uno de los ministros más traidores del gobierno de Sánchez, el ministro Borrell, ha sido insultado por Rufián y escupido por un diputado de ERC. ¿Voy a salir yo ahora en defensa de Borrell? Ni de coña. Como diría el castizo: ahora agua y ajo.

Tienen lo que merecen

Lo que tienen Borrell, Sánchez y compañía con esos insultos y con ese gargajo es exactamente lo que merecen, es más, tienen mucho menos de lo que merecen. Qué esperaban juntándose con golpistas, proetarras y comunistas, ¿palmaditas en la espalda? Pues no, lo mínimo que te puedes esperar de ellos es que te insulten y te lancen un gargajo en toda la jeta.

Peor es lo nuestro, querido Borrell, querido Sánchez. Nosotros no os hemos votado para estar ahí y os pasáis insultándonos y lanzándonos gargajos verdes a todas horas y encima tenemos que pagar vuestra fiesta. Después de ver el espectáculo de esta mañana lo único que puedo decir es que se lo hubieran pensado antes, ahora, repito, agua y ajo. Que se alegre que no le ha pillado con la boca abierta.