Monarquía para España

La monarquía parlamentaria es una forma de gobierno que se da en muy pocos de los actuales países democráticos. Evidentemente, dado que la mayoría de ellos carecen de historia. Es tan cierto como que en la mayoría de los países donde se da esta fórmula de gobierno gozan de un desarrollo social y de convivencia que les hace estar a la cabeza de los países más desarrollados del mundo. Para los que hoy en España reescriben la historia y buscan división y enfrentamiento bajo oscuros intereses; la aniquilación de la monarquía parlamentaria española está en el centro de su diana.

Este posicionamiento carece del más mínimo sentido, dado que la muy mayoría de los que apoyamos a nuestra monarquía, consideramos la república como la mejor fórmula democrática de gobierno… si no tuviéramos la monarquía. Gracias a la muy larga historia de España; nuestra monarquía ofrece un papel moderador muy por encima del que en general ofrece un presidente de una república entre los distintos partidos que componen un parlamento. Desde nuestra experiencia, nada justificaría perder nuestros más que gloriosos orígenes y más que grandioso recorrido histórico.

Nuestro anterior rey alcanzo una relevancia y una consideración en el mundo muy por encima de la situación de España.  Juan Carlos I fue la mejor marca de España. Fue el autentico nexo entre el franquismo y la actual democracia. Hoy, buena parte de los medios de comunicación intentan desacreditarlo, especialmente los que solo buscan la destrucción del actual modelo de convivencia. Don Juan Carlos por España y para España, tuvo que hacer de comodín con Suarez, Felipe, Aznar, Jordi Puyol y el mundo. Con él, se logró un nivel de libertad y convivencia como nunca antes se había conseguido en España. La posición de España en el mundo durante ese periodo, no dejó de mejorar, tanto en lo económico como en lo político. Fuimos amigos preferentes de la mayoría de los países que decidían la estrategia mundial. Las empresas españolas partían con ventajas en los concursos públicos en el exterior. La edad de D. Juan Carlos y la llegada de Zapatero marcaron el camino hacia la irrelevancia de España en el mundo y que hoy seguimos padeciendo.

Hoy nuestra monarquía, ahora representada por su majestad Felipe VI, que ya ha dado algunas pinceladas más que interesantes, sigue manteniendo ese prestigio a nivel mundial y por supuesto, entre la mayoría de los españoles que solo quieren vivir en paz en un país que ofrezca un futuro para sus hijos. Fue determinante en el “golpe de estado” que dieron los independentistas catalanes para dejarlo en “golpe de traidores catalanes a su madre patria” que durante tantos años los ha estado amamantando y lo sigue haciendo gracias a los cómplices traidores que tenemos en Madrid. Felipe VI hoy, constituye el último obstáculo a la deriva nacionalista que estamos padeciendo.