medio ambiente

Está visto que el progreso es un objetivo cuyo punto de satisfacción jamás se alcanzará mientras el mundo sea mundo. Podemos encontrar tantos ejemplos como queramos; solo es preciso imaginarse cualquier cosa que nos rodea para pensar cómo podría mejorarse. En un análisis simplista, podría pensarse que la humanidad debe estar incómoda con esta situación, pero la realidad es que el devenir de los acontecimientos -desde que tenemos edades muy tempranas- nos ha vacunado de esta posible preocupación, ante las constantes invenciones o mejoras que aparecen ante nuestros ya poco sorprendidos ojos.

A primera vista, parecería que lo que antecede nada tendría que ver con el título de este escrito. No es así y me explico. Una empresa inglesa (cuyo nombre omito por no hacerle publicidad) ha lanzado al mercado un féretro fabricado en lana. Según explican, “los tradicionales tienen ángulos agudos y bordes fríos y duros, mientras que éste es muy cálido y accesible”. Sin embargo, según sigo leyendo, hay otra motivación añadida y es que también con ello se protege el medio ambiente.

Aunque no lo aclaran, supongo que será porque se ahorrarían la corta de muchos árboles, lo que no está nada mal. Y, además (eso sí lo aclaran) se daría un gran impulso a la industria de la lana. De todo lo que antecede me choca que destaquen la calidez del producto ¿tanto importará al difunto? Por lo demás creo que supondrá un quebradero de cabeza más a los deudos ante tanta oferta.

Y a lo peor será un camino de degradación en la calidad de los “envases” de los difuntos, habida cuenta de la competencia tan atroz que existe en el mundo empresarial.