los novísimos

Se rememora y reflexiona durante el mes de noviembre de cada año, en el que se recuerdan seis verdades misteriosas pero ciertas, aunque sin la Fé lo ignoren o ridiculicen los ateos. Pero a todos y cada uno nos afecta en su momento, aunque lo neguemos y queramos satirizar.

Son palabras suaves que nos ayudan a vivir para llevar la vida con lucha personal y alrededor de la paz y el bien de cada persona en esta vida y la esperanza en la felicidad de la promesa de la vida eterna, que para quienes libremente deciden creer en estas verdades se le asegura la felicidad eterna, el Cielo; y a quienes deciden libremente no estar de acuerdo a estas verdades con el pecado, será una vida eterna, de Infierno.

Es tiempo de reflexión sobre la muerte, que no es un castigo sino el curso natural de la vida terrestre a la vida eterna sea el Cielo o el Infierno.

También sobre el juicio final de doble vertiente el particular y el general, que definen la dignidad de cómo has vivido tu vida respetando a Dios con Amor y a tu prójimo por Amor a Dios.

Tercero está el Cielo, que es la gloria de tu vida para siempre con la visión de la Verdad, la Belleza y el Bien, es decir disfrutar de la visión de Dios.

El Purgatorio, zona temporal de la gloria final eterna, por necesidad de un comportamiento de pecador arrepentido que tenemos que purificar temporalmente y luego gozar de la visión de Dios para siempre.

Y por último el Infierno, que es pecador no arrepentido, que niega a Dios y en su último instante de su vida no pide perdón a Dios de una vida equivocada y de espalda a Dios, negándole su Ser: esencia Soy el que soy, y por tanto su existencia.

Seamos más realistas y humildes y no nos creamos dioses en posesión de la verdad. Creyéndose dueños de su vida de y la de los demás.