Ley de Violencia de Género

Cuesta entender que una nación que protagonizó la mayor gesta de la historia con el descubrimiento de América. Que ha evangelizado a una buena parte del mundo. Que abrió las primeras universidades de América. Una nación que puede presumir de haber sentado en aquel continente las bases para que progresaran rápidamente. La misma nación que tuvo al mejor cuerpo de infantería de la historia, los famosos Tercios Españoles, regidos por el honor, la disciplina y la valentía. Hoy, esta misma nación es abanderada en la lucha contra la verdad y contra la justicia.

Hoy en España, en la denominada “madre patria” desde aquellas tierras americanas, se han perdido los valores que hemos inculcado por el mundo. La verdad solo se busca, si interesa. La justicia, de igual manera, solo se acata si favorece al interesado. Gracias a la prostitución de estos sagrados valores, se ha implantado en España la Ley Integral de Violencia de Género. Una ley cuya finalidad es enfrentar hombres contra mujeres para así destruir la familia tradicional tal como la conocemos en España y en Europa y acabar con nuestro modelo de vida, asentado sobre principios cristianos y desde el derecho romano que nos legó el imperio del mismo nombre y que a su vez arranca, sobre fundamentos originados en la antigua civilización griega. Una ley que ha desnudado a la dama de la Justicia, que le ha quitado el pañuelo de la cara para ver a quien hay que ajusticiar…o no, y a la que también se le ha quitado la balanza para que no pueda calibrar la igualdad entre los que buscan justicia.

Una ley que elimina “la presunción de inocencia” autentico pilar de cuantos tratados se han dictado o publicado sobre “derechos humanos”  en todo el mundo y por todo tipo de organizaciones y por supuesto, también, en el artículo 24.2 de nuestra constitución, en la que también se ha pervertido de igual manera, el artículo 14 sobre derechos fundamentales.

La verdad nunca aparece en los medios de información a la hora de informar sobre estos asuntos. Siempre se omite cualquier atenuante que pueda tener el asesino si es hombre, añadiendo agravantes sobre alguna sombra o alguna opinión interesada carente de la más mínima credibilidad. Mientras que por otro lado, se omite en lo posible los asesinatos de mujeres contra hombres o contra cualquier otro miembro dentro de la unidad familiar; Violencia intrafamiliar, padres, madres o hijos. En caso de tener que publicarlo, se ofrecen todo tipo de atenuantes con las mismas características expresadas con anterioridad pero a la inversa.

Por mucho que los grandes defensores de esta ideología se empeñen; El hecho de que alguien pida igualdad a la justicia y exija la verdad, no quiere decir que esté contra las mujeres, es más, en muchos casos, los que hoy son contrarios a esta nueva ideología, en general defensores de la verdad y la justicia, antes de la existencia de esta ley, ya luchaban por la igualdad, por la conciliación y por la defensa del colectivo femenino. Sin embargo y a pesar de ello; Los grandes defensores, largamente “agraciados” por esta nueva ideología, tienen entre sus máximas, estigmatizar a todo el que no apoye al pié de la letra sus consignas, por mucho que defienda, trabaje o apoye a cualquier forma de violencia contra la mujer. En este caso se le tacha de machista, xenófobo, homofobo etc. etc.

Por otro lado y en honor a la verdad, en los últimos meses se ha detectado que los asesinatos machistas que se dan dentro de nuestras fronteras son en gran numero protagonizados por hombres extranjeros y que en la mayoría de los casos son de cultura muy diferente a la nuestra. Hasta tal punto ha calado esta apreciación en la gente que ya veían algo raro en la imposición de esta nueva ideología, que ha dado lugar, a que cada vez sean más los que  se pronuncien en la controversia de la ley mencionada. Dando lugar a que en los medios de comunicación y en la medida de lo posible, por las razones descritas con anterioridad, se omita la nacionalidad del asesino.

Una ley que es la más rígida de Europa en cuanto a la criminalización de los hombres. Curiosamente en la nación con menos muertes por violencia machista del mundo. Curiosamente en la nación donde más denuncias se presentan por malos tratos y que da lugar a que España sea el país de la Unión Europea que más fondos recibe por este concepto (…). Curiosamente, una de las naciones, según estudios publicados, donde las mujeres sufren menos desigualdad con respecto a los hombres y por último, la nación donde las mujeres tienen la mayor esperanza de vida del mundo… La Verdad, no tiene matices y la Justicia si no es ciega, no es justicia.