redes sociales

¿Eres de los que se conectan constantemente a Facebook, Instagram, Whatsapp…? Si eres de los pocos que no, seguro que conoces a alguien que está todo el día con el móvil en la mano.

Actualmente estamos viviendo el comienzo de la era tecnológica, viendo cómo avanza con enorme rapidez cada día. Somos la primera generación en experimento con las redes sociales, la primera en ver sus consecuencias a largo plazo, tanto en el aspecto positivo como en el negativo.

Hay muchos estudios que confirman que el exceso del uso de las redes sociales puede provocar ansiedad, depresión y paradójicamente aislamiento social. ¿Y por qué se consume en exceso y cada vez por más usuarios? ¿Quizás porque engancha, porque sentimos todo el poder en nuestra palma de la mano, porque creemos no sentirnos tan solos, porque nos facilita ciertas gestiones…? Otros estudios demuestran que cada like que nos dan en las redes sociales provoca un incremento de adrenalina en nuestro organismo, y esto es lo que hace que queramos tener nuestras redes actualizadas. Siempre se ha dicho que caer en una red no era nada bueno…

Creo que nos hemos normalizado en un mundo que realmente desconocemos. Y que en un futuro no muy lejano es posible ver las desventajas de todo esto en la salud mental de los usuarios que más consumen redes sociales, en este caso los jóvenes y sobre todo adolescentes. Los bebés ya no vienen con un pan debajo del brazo, ahora vienen con una Tablet, un Smartphone o cualquier otro tipo de artículo electrónico con acceso a Internet. Y lo “mejor” de todo: lo controlan perfectamente al día siguiente.

La Era está cambiando, ¿pero deberíamos normalizarlo o ser conscientes de los estudios que ya a día de hoy demuestran sus desventajas en la salud de las personas?

¿Y tú, cada cuánto miras Facebook, Twitter o Instagram?