ratas

La pasada semana saltaba la polémica a raíz de un cartel de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Andalucía. En el cartel se podía leer: “Las ratas que robaron el futuro de Andalucía”, junto a una foto de los que han sido presidentes de la Junta, todos del PSOE.

Según me han informado este cartel se coló en envíos a través de redes sociales cuando había sido expresamente descartado por la dirección de las Nuevas Generaciones. Pero a mí me da igual, pues es un cartel que aplaudo y que creo que viene muy al caso de lo que ha ocurrido en Andalucía a lo largo de estas cuatro décadas.

¿Y por qué digo esto?, pues muy sencillo, porque una de las acepciones de rata, según la Real Academía de la Lengua Española, es “persona despreciable”. Y ante este significado me pregunto, ¿no son despreciables los presidentes de la Junta que han permitido la corrupción, el despilfarro y el gasto en drogas y prostitutas? Para mí si lo son. Y si son personas despreciables se les puede calificar como ratas, por muy duro que sea, por muy fuerte que suene.

¡Señores! ¡Qué nos han robado! ¡Qué se han gastado en cocaína y prostitutas el dinero de los jóvenes andaluces! ¿Y eso no es de ratas? Robar a manos llenas el dinero de los parados es de personas despreciables y eso es lo que han hecho algunos en Andalucía.

Y he de recordar que el PSOE utilizó a perros rabioso para comparar con estos al Partido Popular, así que ahora no pongan el grito en el cielo, que no desvíen el tema porque lo que han hecho en Andalucía o lo que han permitido en Andalucía es de ratas, de gente despreciable. Así de claro.