Monja Lucía Caram ataca monarquía española
Lucía Caram y los Reyes de España

¿Qué hace aquí?

El engendro de monja que hemos importado de la República Argentina, Sor Lucía Caram, parece no sentirse demasiado a gusto en el país en el que ha conseguido tanta fama ¿y dinero?

En una nueva provocación de esta monja maleducada, comunista y separatista, ahora le ha tocado el turno a la monarquía española. Parece que este hábito con patas y cara de hogaza cree que todo lo que salga por su cuenta de Twitter son dogmas de fe y ha venido a este país, que no es el suyo, a darnos lecciones morales y enseñarnos principios comunistas aliándose, en primer lugar, con el independentismo.

La última de esta Sor Citroen de saldo es atacar a la monarquía española, utilizando para ello la celebración del día de Cristo Rey. Esta es la frase que esta separrata ha soltado a través de su cuenta de Twitter: “El domingo se celebró la fiesta de Cristo Rey? Su reinado es servir. Su reino NO es como los de los reyes de este mundo y País!
Monarquía? No gracias. SOLO LA DEL ESTILO DE JESÚS, el que se hizo servidor de tofos” (sic).


Cada vez más hartos de la actual Iglesia

La historia de la Iglesia, y sobre todo la historia de la Iglesia en España, siempre ha estado plagada de claroscuros. En la historia más reciente nos encontramos con el apoyo de la Iglesia vasca a ETA o el de la catalana al separatismo. Pero desde que comenzó el pontificado del Papamunista, Francisco, la cosa ha ido a peor.

No es solo por el ejemplo de la monja Caram del que hoy hablamos. También por las extrañas alianzas de Francisco con el comunismo, con el el colectivo LGTBI o con la ideología de género, que hacen saltar todas las alarmas hasta del más fiel de los creyentes.

El caso de la Caram no va solo de ideologías, va también de faltas de respeto y de una inaguantable falta de educación. La monjita se pasa el día ofendiendo a todo el mundo. La forofa futbolera, comunista e independentista tiene de monja lo que yo, pero ahí sigue faltando al respeto a todo el mundo sin que nadie de la jerarquía eclesial le de ni un pequeño toque de atención.

Después quieren que pongamos la X en la declaración. Sí, si, van aviados…