Insinuaciones inadmisibles

Las hojas del calendario, nos suelen traer últimamente -casi a diario- malas noticias en relación con nuestra convivencia política y porvenir económico. Está visto que el plagiador, cateto, embustero y perdedor de todas las elecciones, está dispuesto a “lo que sea preciso” para seguir en La Moncloa, sin importarle un bledo ni España ni los españoles. Y lo peor de todo es, que los llamados barones del PSOE que un día le plantaron cara (y lo expulsaron del partido) porque “conocían el paño”, actúan ahora como corderitos obedientes, temerosos sin duda de perder su posición y pagando por ello el precio más alto y ominoso como es la pérdida del crédito moral que antes consiguieron.

Un ejemplo claro es el de Susana Díaz, otrora enemiga número uno del presidente y hoy su más fiel seguidora. Y vamos con el personaje más fotografiado en todas las posturas y situaciones: Ayer mismo, se permitió “sugerir” a los jueces -con pelos y señales- de qué manera deben interpretar las leyes para que a los golpistas les caigan penas menos severas de las que merecen. Todo ello con “su cuenta y su razón”.

Yo creo que estas son “insinuaciones inadmisibles” o “injerencias intolerables” y me pregunto ¿Qué hubieran dicho y hecho estos gobernantes si esta conducta la hubiera puesto en práctica el “indecente” Rajoy? Está muy claro que estamos viviendo los peores momentos políticos desde 1978 y, o tomamos medidas los ciudadanos de a pie, o veremos muy seriamente perjudicado el porvenir de nuestros hijos y nietos.

Ya no es cuestión de ideología, porque lo que realmente interesa es encontrar a un gobierno que no mienta, que actúe con prudencia y buen criterio, cumpla con la Constitución y no tenga relaciones con quienes quieren romper nuestra querida España. Con este gobierno, ya está visto que no lo conseguiremos.