Os dejamos hoy una simpática anécdota que hemos titulado especialidades toreras. Y es que cada diestro tiene sus especialidades, unas más espectaculares que otras. Dice así la anécdota de las especialidades toreras:
<<Contratados para torear en una Plaza andaluza los matadores de toros «Gordito», Hermosilla y «Chicorro», en la época en que los tres podían con los toros y se hacían aplaudir de los aficionados con sus especialidades pintureras, quiso el empresario adelantar en el cartel los mayores atractivos y solicitó de los tres diestros que dijera cada uno lo que podría hacer con carácter extraordinario, para que, al anunciarlo previamente, pudiera servir de acicate a la curiosidad de los aficionados, redundando en beneficio de la taquilla.

— Diga usted —manifestó «el Gordito»— que pondré banderillas en silla, si alguno de los toros se presta a ello.

— Pues yo —dijo «Chicorro»— daré el salto de la garrocha, si lo admite algún bicho.

Y como Hermosilla (que no ejecutaba especialidades vistosas) callase como un muerto, le preguntó el empresario:

— ¿Y de usted, qué anuncio?

Y Hermosilla, que no fiaba mucho de la solvencia moral de aquel sujeto, contestó:

— Pues ponga usted que yo cobraré antes de empezar la corrida>>.