nadie es Pedro Sánchez

Qué mal hemos hecho los españoles para haber de sufrir, una vez más, un mal gobierno. Qué crímenes hemos cometido para soportar la penitencia del narcisista Pedro Sánchez Castejón, embustero hasta los tuétanos, cuya obsesión patológica de poder le lleva a mutar hasta el absurdo y la irracionalidad.

Nadie, en un régimen democrático, puede ni debe impedir que el ciudadano exprese y manifieste públicamente sus demandas, que defienda intereses propios, ajenos o ambos, y que envíe mensajes a la ciudadanía y a los poderes públicos. Es su derecho de expresión y manifestación.

El actual gobierno, es un conglomerado de falsarios, sectarios y prepotentes más empeñados en coartar la libertad de expresión y manifestación de los ciudadanos que en gobernar. Resulta que, si retiras plásticos y esteladas el espacio público, provocas; si te manifiestas para condenar la violenta agresión a una ciudadana en el parque de la Ciudadela de Barcelona protagonizada por radicales independentistas, incitas al independentismo; si te concentras en Alsasua para apoyar a la Guardia Civil, especialmente a los agentes brutalmente apaleados por radicales Bildu etarras, a sus familias y a su seres más queridos, agitas el odio; si te solidarizas en Barcelona con las justas reivindicaciones de JUSAPOL, desafías a los demócratas de las sonrisas; y si se te ocurre poner una bandera española en tu ventana, terraza o balcón, eres un fascista.

Menudo gobierno. Pura exhibición antidemocrática, la suya, que acusa impúdicamente a ciudadanos y a Ciudadanos de promover la agitación social, de socavar la convivencia y la paz social, de agitar el odio. Menuda estafa.

Hoy, lamentablemente, nadie es Carmen Calvo, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska, José Luís Ábalos, Dolores Delgado, María Jesús Montero, Magdalena Valerio… Nadie, es el prepotente y mutante Pedro Sánchez Castejón. Nadie, es el Gobierno de España.