exhumación

Son las siete de la tarde del día 7 de noviembre de 2018. Según una confidencia que acaba de hacerme por teléfono un desconocido que no ha querido identificarse, al parecer ya está en vías de solución el asunto de la exhumación de los restos del que fue durante casi cuarenta años jefe del Estado Español, el Capitán General Don Francisco Franco Bahamonde. Que, por cierto, y para aquellos que no lo sepan, en 1925, con 33 años fue el general más joven de Europa.

Por lo que me ha contado mi interlocutor telefónico, ha intervenido en estas gestiones con mucho interés y urgencia la actual vicepresidenta del Gobierno de España, Doña Carmen Calvo Poyato. Y, por eso mismo, no ha podido comparecer hoy, como egabrense, para referir lo que ocurrió en su pueblo natal (Cabra) hace 80 años justos, con el bombardeo de la aviación republicana; ha dicho que otro día seguramente lo explicará.

Pues, como voy diciendo, Doña Carmen ha tenido una idea genial y está al habla con el alcalde de mi pueblo (Peñarroya-Pueblonuevo) y le ha pedido que en su término municipal (hoy cabeza de una zona deprimida) se prepare un cristiano alojamiento para la definitiva inhumación de los restos del general. Con ello, la muy eficiente vicepresidenta piensa que se creará en aquella deprimida comarca un gran flujo turístico que será la solución de toda la zona. E, incluso, espera -y hasta promete- que con ese motivo la Carretera Nacional 432 Badajoz Granada, en poco tiempo se transformará en una moderna autovía.

Añade que solo queda que el alcalde de mi pueblo acceda a su petición, que los herederos de Franco den su consentimiento, que el párroco dé el visto bueno y, sobre todo, que el cateto, plagiador y embustero y perdedor de todas las elecciones no la mande a Cabra. ¡¡Veremos qué pasa!!