años de plomo de ETA

Ernesto Ladrón de Guevara es doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y diplomado en Magisterio en Pedagogía Terapéutica. Autor del libro Educación y Nacionalismo, es militante del Foro de Ermua desde su fundación, donde accedió al cargo de secretario en 2005. En 2003 fue elegido procurador de las Juntas Generales de Álava como miembro del desaparecido partido Unidad Alavesa, aunque anteriormente ya había sido procurador por el Partido Socialista de Euskadi . Desde entonces se convirtió en el único cargo electo miembro de UA, hasta que el partido se disolvió en junio de 2005.

Es un testigo privilegiado de los años más duros de ETA, que le tocó vivir de cerca con gran peligro para su vida. En esta entrevista analiza, con conocimiento de causa, el terror que sembró ETA en Vascongadas, así como la gran hostilidad del ambiente actual.

¿Podía describir la situación de terror que vivió en Vascongadas en los años de plomo de ETA, en sus diferentes fases?

Los años de plomo se pueden dividir en tres períodos:

-Uno, en el que ETA asesinaba a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, es decir policías y guardias civiles, y servidores del Estado pertenecientes a las Fuerzas Armadas en especial hasta mediados de los años ochenta. En este periodo hubo asesinatos importantes de representantes vascos de la UCD, industriales, etc, con secuestros incluidos, pero los más numerosos son militares, policías y guardias civiles. En este periodo la sociedad vasca no estaba sensibilizada sobre la maldad intrínseca de ETA, pues mucha gente consideraba que era una organización antifranquista, y apenas había conciencia verdaderamente democrática en el País Vasco.

Otro, en el que empezaron a asesinar a personas de otros colectivos, como políticos, jueces y fiscales, periodistas, etc, sin que dejaran de asesinar a los servidores del Estado. Podríamos extendernos hasta el asesinato de Miguel Ángel Blanco. En este período tampoco había una repulsa colectiva a ETA por parte de mis convecinos vascos, para nuestra vergüenza como colectividad. Pero, sobre todo, el asesinato de Enrique Casas y posteriormente de otros miembros destacados del Partido Socialista, provocó una reacción, a mi juicio, tremendamente equivocada, con la creación de los GAL, que dio munición argumentativa a la mafia proetarra y un repliegue de la reacción social.

Con el Secuestro de Ortega Lara, y, sobre todo, tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, la sociedad vasca, y la del conjunto de España, se movilizó contra ETA y se creó un nuevo espíritu, que se llamó el Espíritu de Ermua, que dio pie a otro nuevo periodo.

Y el tercero, es el que precedió a las diferentes fases que caracterizaron al intento de negociación con el Estado para salvar “los trastos” una vez que la base social se hacía cada vez más estrecha y se empezaban a encontrar solos. Aunque lo que llamamos sociedad no daba muestras significativas de enfrentamiento o rechazo a la banda asesina, simplemente porque prevalecía el miedo y quedaba en la memoria colectiva el rastro de los asesinatos, de la diáspora de miles de ciudadanos vascos a lugares más confortables y seguros de la geografía española; y el ambiente de coerción y persecución al disidente que prevalecía en el ambiente vasco.

Esto se retrata muy bien en la novela “Patria” de Fernando Aramburu, y otro libro que para mí es referencial: “La carta” de Raúl Guerra Garrido. Sin embargo, en este tercer período, nacionalistas llamados “moderados” y ETA cerraron filas en el Acuerdo de Estella para cortar el paso a la reacción social. Y aquí tengo que decir con absoluto pesar que la izquierda y, en cierta manera el PP, también trataron de evitar el “sorpasso” de la reacción social; y, en cierta forma lograron narcotizar a la masa de la población y desactivar el movimiento de Ermua.

¿Qué resumen podría hacer de estos años de terror?

El ambiente ha sido de temor, de intentar pasar desapercibido y no opinar, de hacer méritos aunque no se fuera nacionalista para ser aceptado por los “capos” del régimen de imposición ideológica y de control social que se ha vivido durante décadas en el País Vasco y que aún prevalece.

Los que no nos resignábamos al silencio de los corderos ya sabíamos a lo que nos teníamos que enfrentar: años de privación de libertad y como mínimo una sombra armada para protegernos. Yo mismo, siguiendo consejos de expertos en seguridad, tuve que adquirir un arma por si tenía que enfrentarme a una situación límite que hiciera peligrar mi vida, aunque, siendo realistas, la mejor autodefensa era no repetir nunca rutas, horarios o costumbres para que ante la dificultad de que algún comando cercenara mi vida, ETA buscara otro objetivo.

Es así de triste, pero es la realidad. No obstante, teniendo que trabajar, era casi imposible eludir rutinas, con lo que muchas veces tenía que salir de casa a horarios intempestivos para llegar a mi Instituto a cumplir mis obligaciones como profesor. Y cambiar mis horarios de salida para que no me esperaran fuera. Es decir, si hubieran podido me habrían asesinado, pero ellos tenían más miedo que yo o mis escoltas, y no lo intentaron, afortunadamente.

¿La posición con respecto a ETA de gran parte del clero vasco se puede calificar de escandalosa, por decirlo suave?

Evidentemente sí. Gran parte de los apoyos que consiguió ETA los logró en clérigos muy poco cristianos que se sumaron a lo que se llamaba tópicamente “Movimiento Nacional de Liberación Vasco”. Por poner un ejemplo, recuerdo el asesinato de tres motoristas de la Guardia Civil en Salvatierra (Alava), que estaban regulando una carrera ciclista. Fue el cura el que proporcionó ayuda a la Banda, informando sobre la participación de los tres motoristas de la Guardia Civil de Tráfico en la tradicional edición de la carrera ciclista que se celebraba en la localidad de Salvatierra.

El cura de Salvatierra facilitó días antes del 4 de octubre a miembros de la banda los datos de la carrera–ubicación de los guardias civiles, horarios y recorrido- y el mismo día, minutos antes de que empezase la prueba, les indicó con la mano el lugar exacto en el que iban a estar los agentes.

Pero este ejemplo, con ser significativo, no era el único…

El ya fallecido obispo de San Sebastián, cuyo nombre no quiero mencionar por respeto a su alma, que Dios perdone, no mostró ni un ápice de solidaridad ni comprensión a las víctimas del terrorismo, y se colocó siempre al lado del victimario. Si hiciéramos un recorrido de las connivencias del clero vasco con el mundo nacionalista no acabaríamos esta entrevista.

Por esa razón, unos curas vascos, realmente implicados con la verdad evangélica y sensibles con el sufrimiento de las víctimas crearon un movimiento a favor del Estado de Derecho, de la convivencia y de la empatía con los perseguidos, con las familias de los asesinados por ETA y con los extorsionados. Fue el Foro “El Salvador”. Pero esos sacerdotes no tuvieron el amparo de la jerarquía eclesiástica vasca.

El historiador y sacerdote Fernando García de Cortázar escribió un libro titulado “Política, nacionalidad e Iglesia en el País Vasco”, que es francamente revelador de las implicaciones de la Iglesia vasca en el mundo nacionalista, y por extensión en su brazo armado. Recomiendo su lectura, pues yo no podría aportar más datos que él.

Unas 200.000 personas tuvieron que huir de Vascongadas por el terror, lo que condicionó el panorama electoral…

Una de las armas de control y dominio de las sociedades gobernadas por los nacionalistas es la creación de un ambiente irrespirable en el que se dificulta hasta el esperpento el pluralismo social y político, las libertades y derechos individuales; y todo género de expresión ideológica que no pase el cedazo de lo que ellos consideran aceptable.

Hablan de libertad y democracia, pero las libertades que ellos postulan están condicionadas por la idea de “los derechos colectivos” que es la falacia de “el derecho de la lengua”, el “derecho del territorio”, los “derechos históricos”, etc, que son derechos ficticios, pues los derechos son de las personas, son individuales. Y bajo ese paradigma que también comparte la izquierda se trata de suprimir los derechos humanos que son de carácter individual, y, por tanto, su libertad. Por eso abominan del pluralismo político y dificultan todo lo que pueden la acción política de los que no somos nacionalistas.

Para ello crean las condiciones para que no puedan estar cómodos los no nacionalistas y provocar su exilio, con lo que, con el paso del tiempo, modifican la estructura sociológica electoral. Lo vimos en los años de plomo del País Vasco, pero también lo comprobamos ahora en Cataluña, con la fuga de empresas, de personas que se ven impedidas al acceso al trabajo por no hablar catalán o por no poder ir a Cataluña por las barreras lingüísticas puestas “ex profeso” para ese objeto segregador, o por estar hartos del monotema nacionalista, del deterioro del contexto social, o por ser realmente inaguantable la situación educativa, unos servicios públicos deteriorados por la sobreexcitación política, etc.

Tras este proceso, siempre acaban dominando los nacionalistas, pues los no nacionalistas acaban marchándose. Esto ocurrió tras las guerras de los Balcanes en los países nacientes tras la fragmentación de Yugoslavia, etc.

Usted tiene la teoría de que el separatismo y el terrorismo no es sólo cosa de un reducido grupo de radicales, sino un movimiento mucho más grande, que incluye al PNV partido supremacista…

No me cabe ninguna duda. En Cataluña es una evidencia palpable. Aunque en Cataluña no hay terrorismo -si lo hubo; que se lo pregunten a Federico Jiménez Losantos, que le dispararon en la rodilla- sí hay violencia. Los CDR es la Kale Borroka de tiempos de los llamados “chicos de la gasolina” por Arzallus. Y existe la persecución, la segregación del discrepante, el enfrentamiento callejero. No lo digo yo, lo revela la hemeroteca.

En la Euskadi de Sabino Arana las complicidades entre el PNV y ETA son claras en diferentes momentos en los que “había que activar las transferencias”. Lo revela, como ejemplo, un intercambio de “cartas al director” en los años ochenta entre Arzallus y Bandrés. El entonces representante de Euskadiko Eskerra acusaba a Arzallus de presionar para que no cesaran los Polimilis de ETA en sus acciones terroristas, es decir que no dejaran las armas. Más tarde en Estella intentaron hacer un tratado de cómo excluir a los no nacionalistas mediante un pacto con ETA. Pero, hay una frase inconfundible. La pronunció Arzallus: “Unos mueven el árbol y otros recogen las nueces”.

Podríamos extendernos en muchos más ejemplos. Pero toda persona medianamente informada en las Vascongadas sabe que esto es así. De hecho Madariaga, fundador de ETA dice sin reparos que la organización terrorista nació de las juventudes del PNV. Yo no tengo mucho más que decir, pues la evidencia no se describe, se percibe. El objetivo es que no haya un juego libre y democrático social y político, sino tener atenazada a la sociedad para que no se mueva. Es cierto que ahora ha cambiado algo el panorama, pero si miramos a las instituciones vascas el PNV gobierna con el apoyo de Bildu y la izquierda bolivariana. Por algo será. Y esto se produce en Navarra y en las Vascongadas. El objetivo final es lograr la Euskalherría de Krutwig.

Y el ambiente en las vascongadas profundas sigue siendo actualmente muy hostil contra España…

Por supuesto. Intente usted en cualquier pueblo de Guipúzcoa decir el nombre de España y verá como le llaman “facha” con las repercusiones para usted, si vive allí, que eso tiene. Nadie pronuncia esa palabra. Todos dicen “Estado”. Otro experimento: vaya usted con una bandera española con ocasión de cualquier acontecimiento deportivo a ver qué ocurre. Por ejemplo, en Alsasua, donde patearon a guardias civiles y golpearon a sus parejas femeninas.

Usted tiene que ir a Alsasua muy pronto y lo hará con cierta inquietud…

Pues sí. Un amigo catalán que ama a España, y que vive y trabaja en Vitoria, me ha invitado a ir a desagraviar a la Guardia Civil y a apoyarla. No le he podido decir que no, pero me produce mucho desasosiego personal, porque he tenido experiencias que me han dejado marcado y lo he pasado muy mal. Este tipo de situaciones me producen mucha ansiedad, y tengo 68 años. Pero sigo teniendo una lucha entre lo que me dice el corazón y lo que me aconseja el cerebro. Siempre acaba primando el sentido de responsabilidad como ciudadano español que tiene que hacer algo por su patria para que no nos la descompongan.

Y lo peor es que Bildu está en el Congreso decidiendo el futuro de España junto con la extrema izquierda…

Lo que llamamos extrema izquierda es la marca blanca de Bildu. No nos equivoquemos. Si un día esta gente alcanza el poder, los que nos sentimos de centro o de derecha nos vamos a ver en situaciones muy delicadas. Estos no son demócratas. Utilizan la democracia para destruirla. Le voy a reproducir unas palabras de Besteiro, el que fue presidente de UGT y del PSOE que lo demuestran:

La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas. Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La política internacional rusa, en manos de Stalin y tal vez como reacción contra un estado de fracaso interior, se ha convertido en un crimen monstruoso. La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique, la representan genuinamente, sin los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada anticomitern.”

“El drama del ciudadano de la República es este: no quiere el fascismo; y no lo quiere, no por lo que tiene de reacción contra el bolchevismo, sino por el ambiente pasional y sectario que acompaña a esta justificada reacción. No es, pues, fascista el ciudadano de la República con su rica experiencia trágica. Pero tampoco es, en modo alguno, bolchevique. Quizás es más antibolchevique que antifascista, porque el bolchevismo lo ha sufrido en sus entrañas, y el fascismo no. Porque pensar en que media España pueda destruir a la otra media, sería una nueva locura que acabaría con toda posibilidad de afirmación de nuestra personalidad nacional o, mejor, con una destrucción completa de la personalidad nacional”

Con estas ideas Besteiro se disponía a afrontar el fin de la guerra.

Quieren hacer por ley que no sea delito el enaltecimiento de ETA, sino libertad de expresión…

Y lo que es más grave barajan la posibilidad de sancionar y alejar de sus cátedras a los historiadores que construyen la verdad histórica. La indagación científica de lo que ocurrió en la República, en la Dictadura y en la Transición. Porque la verdad nos hace libres y ellos están instalados en la mentira, para modelar el pensamiento de las masas.

Si no, ¿por qué tanto interés en trasladar los materiales del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca a Cataluña? ¿Qué ha pasado con los miles de legajos que han recalado en Cataluña? ¿Existen o los han destruido?

El enaltecimiento de ETA es apología del terrorismo, y, por tanto, es un delito penal. Si algún día se elimina esta figura penal el que lo haga se convertirá en un cómplice del delito de facto

Es surrealista que tenga que nacer una plataforma como la de ustedes en defensa del español en España…

Sí. Es surrealista porque hay varios preceptos constitucionales que hoy, tras décadas de promulgarse la Constitución, tenían que estarse cumpliendo y que se vulneran. Por ejemplo, el artículo 3, de la C.E. que establece que todos los españoles tenemos el deber de conocer el español y el derecho a usarlo. Y, de ello se deriva que las lenguas autonómicas son un derecho, y no debieran ser un deber.

Por ejemplo el artículo 27 de la C.E. que establece los principios de libre elección de los padres a la hora de elegir el tipo de educación, y que ello incluye la elección de la lengua. Y que los organismos internacionales aconsejan la escolarización en la lengua materna en los primeros estadios de desarrollo infantil, y que se establece, también, la libertad de creación de centros, lo que implica el derecho al ideario propio, incluso de la elección de la lengua de aprendizaje en función de la demanda de los padres. Y, sin embargo, hoy, hay poderes del Estado, al que pertenecen los gobiernos autonómicos que lo impiden, vulnerando la letra y el espíritu de la Constitución, con el paraguas de los gobiernos españoles que están pero no gobiernan. Los niños no son del Estado. Tienen dignidad propia.

El desarrollo del artículo 3 de la C.E. es nuestra Iniciativa Legislativa Popular, impecable desde el plano jurídico, como nos han transmitido los órganos rectores del Congreso de los Diputados. Por eso mismo, no nos correspondería a nosotros, ciudadanos de a píe, hacer la labor de los políticos, pues para eso les pagamos, y hemos elegido.

Es un disparate que solamente en España -seguimos siendo diferentes- se excluya la lengua del universo hispanohablante que son 600 millones de habitantes, en expansión exponencial geométrica, que ya rivaliza con el inglés en su feudo, los EE.UU, imponiendo lenguas de pueblo, que no las hablan más de 5 millones de personas, y en el caso vasco, el 15 por ciento de la población si somos generosos en la estimación. Es decir. Es como si en Reino Unido, hiciéramos prevalecer el gaélico, o en Francia el Bretón, o en Italia el napolitano. Solamente pasa esto en España. Así vamos.

La situación de Cataluña sigue preocupante, un golpe de Estado prolongado en el tiempo con sensación de normalidad…

Sí porque en España no hay gobierno constitucionalista alguno desde hace tiempo ni partidos que busquen políticas de Estado, sino ocupas que tratan de preservar su estancia en el gobierno para vivir el resto de sus días del erario público.

En cualquier país del mundo el golpe de Estado de Cataluña hubiera tenido una respuesta expeditiva y se hubiera suprimido la autonomía por tiempo indefinido hasta que se restableciera el orden constitucional, ilegalizando los partidos separatistas por ser contrarios al Estado de Derecho y tener en sus propósitos la destrucción de la nación española. Esto que digo no es una proclama ultraderechista; lo haría cualquier gobernante de cualquier signo, porque la pervivencia de la convivencia y de la organización del Estado no puede garantizarse sin los mecanismos de defensa del Estado. Y hoy España carece de esos mecanismos por inanición del Estado y esclerosis constitucional.

¿Qué opina del discurso políticamente correcto afirmando que ETA ha sido derrotada?

Que es falso. ETA está en las instituciones, gobernándolas directa o indirectamente, y lucrándose de su presencia manchada de sangre en las mismas. No hay más que ver que Otegui se pasea por Cataluña como si fuera un héroe, marca las pautas de actuación de Bildu. Sortu, que parecía la rama dura del abertzalismo empatiza con lo que se está haciendo en las instituciones vascas y navarras. Bildu condiciona la permanencia de Sánchez en el Gobierno, lo que significa que impone sus condiciones al gobierno de España, lo que es inaudito e insoportable. Las víctimas están totalmente abandonadas desde el plano institucional, y se abona el blanqueo del relato respecto al terrorismo. Y llegará el día que veremos que en las aulas se estudia que ETA fue un movimiento de liberación y unos utópicos que pretendían las libertades democráticas. Todo al tiempo. Ya lo dijo la madre de Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA: “Llegará el día en que se nos helará el corazón”. Ya estamos en ese día.

¿Cómo es posible que Vascongadas que fue hasta finales del siglo XIX, católica, carlista y españolista haya derivado un siglo más tarde… en una pseudo república marxista antiespañola?

Yo diría que Vascongadas y Navarra. La respuesta es muy simple. Todos los partidos que han pasado por la Moncloa, sin excepción, han apoyado a los nacionalistas vascos para implantarse en un poder omnímodo. Han hecho un reparto de poderes: “Yo te dejo gobernar ahí, sin molestarte y tu me apoyas para tener los escaños suficientes en Madrid para gobernar a España. Si hay que decir que España es una nación discutida y discutible, se dice”. De esta guisa, el PNV que es un partido cuyo objetivo primario y prioritario es destruir España, se ha apoyado en el marxismo rompepatrias.

Y se ha juntado el hambre con las ganas de comer. Y como el nacionalismo no tiene más dios que el dinero y el poder, se pliega al mejor postor para continuar su plan de control y dominio. Y le da igual que éste sea marxista o lo que sea. El PNV es un partido característicamente corrupto. Y cuando digo corrupto no digo solamente en el plano económico, sino en la ética de los comportamientos. Es un partido inmoral en su genoma original, por mucho que se revista de ropajes pseudocristianos de pacotilla. Y eso es así por la inacción de todos y cada uno de los gobiernos que han pasado por Moncloa.

¿Usted cree posible que dentro de unos años se reactive el terrorismo vasco con una nueva generación educada en el odio?

Pudiera ocurrir. Pero téngase en cuenta de que eso no va a depender de las personas supuestamente fanatizadas, sino de decisiones de quienes, estando en la sombra de las cloacas internacionales, tengan en consideración su necesidad por razones más bien inconfesables, de desestabilizar a España o de darle la puntilla final para que no levante jamás la cabeza. Estas cosas no suceden por generación espontánea.

España tiene la desgracia de estar en un lugar geoestratégico fundamental, en el centro geométrico de unión del mundo hispanoamericano, con África, Oriente Medio, y Europa, es decir, tanto por su historia imperial como por su situación, en un lugar privilegiado para el control mundial. Y eso se paga, sobre todo si somos débiles.

 

Una entrevista publicada en La Tribuna de España