gargajos catalanes

La vida parlamentaria del Congreso de los Diputados en España, deja mucho que desear. Desde aquél día que vimos  a  la Señora Bescansa, de Podemos en aquella postura dando de mamar a su hijo y después de este hecho jugar con  el jefe de este partido pasándose de manos en manos una vez que el niño se había entregado mamando en las mamas de su querida madre. En otra ocasión la señora Celia Villalobos le dijo al señor diputado Baldoví, de Compromis, cuando era la vicepresidenta  primera del Congreso, deje de hacer “el payaso” después de sacar una barra de pan y partirla en dos, aludiendo con ellas en las manos, por la poca financiación   al servicio de la comunidad valenciana”. De vez en cuando estos señores y señoras nos flipan de lo lindo ahora que los payasos de la tele nos dejaron para hacernos reír. Amén  de otros saraos que todos mis compatriotas hemos observado durante estos últimos años.

Cuando me estaba tomando mi buen desayuno faltó poco para asfixiarme, cuando bebía un sorbo de chocolate con jeringos cuando se hablaba en la tele de un gargajo donde un tal Jordi Salvador de ERC —supuestamente— le propinaba un escupitajo al Señor Borrel en su cara que aún estaba de pie en  la tribuna, uno que es muy observador y escrupuloso, supuestamente hay que decirlo ahora, tenemos la palabras de uno y la negación del otro. Cuando estoy escribiendo estas palabras aún no se sabe  la verdad. Como he dicho antes de ser  buen mirón he observado una curiosidad que se plasmó en la tele y después de varios pases del incidente he visto cuando pasaba a la altura de señor Borrell el supuestamente escupidor se le inflamaban los mofletes cuando al parecer podría haber echado algunos pollos haciendo este ejercicio.

Las tretas de estos irrisorios parlamentarios juegan siempre al despiste lo mismo que el rufián de turno. El Congreso de los Diputados se está convirtiendo desde que llegaron estos “patriarcas de la risa”  en un circo ambulante. No creo que se sepa nunca  quién le echó el “pollito”  que como muy bien dice el Sr Borrell, no vio la anatomía del Pollito. La desvergüenza llegó hace tiempo a la carrera de San Jerónimo, entre los leones ha llegado la sinrazón, las alcaldadas de unos y de los otros. ¿Cómo se puede ser tan veraz?, cuando dice el Señor Tarda” “Niego, rotundamente que ningún diputado de ERC haya escupido”.  Sin esto es verdad que alguien ha escupido,  madia España ha desayunado con   gargajos catalanes y si es verdad, han sido echados encima de todos los españoles  y en todos los catalanes. Viendo el género, veremos su catadura.