faltas de respeto

Mucho se habla estos días de un salivazo o intento de, y este a raíz de unas palabras del señor Rufián en el Congreso. En su intervención le preguntaba al ministro Borrell que opinión tenía acerca de la gestión de su ministerio y puntualizaba que cada vez que Ciudadanos les llamasen golpistas ellos les iban a llamar fascistas, pero no contento con esto y después de la intervención del ministro de asuntos exteriores, Gabriel Rufián achacaba a este lo cuan indigno era. Con todas estas palabras la presidenta del congreso llamaba a la calma y el señor Rufián pedía la dimisión del ministro de exteriores.

Después de unos instantes un tanto caóticos la presidenta del Congreso le pide al señor Rufián que se calme ya que no era su momento de intervención, pero como es casi imposible que el congresista por el partido independentista de Cataluña pueda estar calladito pues volvió hablar aun sin micro encendido y sin turno de palabra, a la tercera vez que se le avisó y según conforme al reglamento fue expulsado del hemiciclo.

Y aquí fue como en Fuente Ovejuna, y todos a una, el partido ERC se levantó al completo y como si fuera algo muy honroso salieron detrás del señor Rufián, y en ese momento uno de los componentes del grupo al pasar al lado del ministro Borrell hace ademán de escupir.

No me voy a meter en el tema de si llegó a salir o no de su boca algún tipo de fluido, ya solo el hecho de intentarlo es una falta de respeto, al igual que todas las faltas de respeto que se dan sesión tras sesión en el congreso. Me gustaría recordarles a los congresistas que si están ahí es por que hay una cierta cantidad de ciudadanos que han puesto su confianza en ellos, que se dediquen a trabajar por el Estado y sus ciudadanos, el hemiciclo por si no se han dado cuenta no es un patio de colegio en el que se va contra el compañero más frágil o el que tiene algún tipo de distinción

Piden respeto y educación, hacen planes educativos con asignaturas como “valores sociales y cívicos”, cómo pueden pretender que sus hij@s, niet@s, sobrin@s estudien valores de ese estilo y luego ellos se comporten de esa manera. Señores hay que dar ejemplo y gritándose, escupiéndose o maltratándose verbalmente no es la solución.

Por último y desde un punto de vista totalmente humano recordarle al señor Rufián que aun estando amparado por el artículo 71.1 de la constitución debería de medir sus palabras, ya que a veces pueden llegar mas lejos de lo que se imagina. Quizás la palabra supremacista sea muy grande ya que si es cierto que los catalanes no es que se crean por encima de los españoles, pero en lo que se refiere a la persona en sí de Gabriel Rufián si creo que se imagina que tiene un punto de superioridad sobre sus colegas y me gustaría aclarar que nadie es mas que nadie, y que la libertad de un individuo empieza donde acaba la del otro y que no por tener un puesto en el hemiciclo eres superior, porque  ese “poder” te lo esta dando el pueblo y luego de cuatro años te lo puede quitar. Por lo que les aconsejo un poquito de humildad.