Federico Jiménez Losantos y Jordi Évole
Federico Jiménez Losantos y Jordi Évole

El Follonero

Todos recordamos que la fama de Jordi Évole le llegó de la mano de ese personaje que se llamaba “El Follonero”. Évole Follonero solo tenía un gran pero, que siempre atacaba e intentaba mofarse de los mismos.

El pasado 3 de noviembre, Évole publicó un tuit en el que apoyaba públicamente a Dani Mateo y su estúpido humor y, por otro lado, criticaba a Clínica Baviera y su decisión de prescindir de los servicios del, ¿humorista? En el tuit Évole decía que proponía “un partido solidario: amigos de @DaniMateoAgain vs amigos de Clínica Baviera. 👁 Ojo al dato… Yo voy con Dani”.


Ante todo corporativismo. Ese corporativismo que tanto Évole como Mateo critican cuando es de otros pero que practican con tanto fervor cuando se trata de protegerse entre ellos. De alguien que es capaz de criticar a TVE por poner la bandera española en su programación del Día de la Fiesta Nacional nos esperamos casi todo y pocas cosas sorprenden.

El vídeo con Federico Jiménez Losantos

Y leyendo el hilo, porque hay que ver la falta de información y de cultura general que tiene la gente, me he encontrado con algunas cosas sorprendentes. Algunas me han puesto los pelos de punta por la desinformación total y la ignorancia de muchos de los que nos rodean.


Pero el tuit que más gracia me ha hecho ha sido uno en el que a Évole le ponían un vídeo de su encuentro con Federico Jiménez Losantos cuando Évole era El Follonero y pretendió reventar un acto en el que Federico presentaba un libro. el cazador cazado. Évole fue a por lana y salió trasquilado. ¿Recuerdan?


Fueron muy pocos segundos pero bien aprovechados por parte de Federico. En esos pocos segundos, Losantos le dijo a Évole exactamente lo que pensaba de él y de su empresa. Claro que, de poco habrá servido a esa cabeza tan sectaria que tiene Évole. Él se cree superior moral y culturalmente a cualquiera que no comulgue con sus ideas y, aunque no lo recuerdo, después haría un chiste fácil de voz en off sobre Federico. ¿Las cosas a la cara? Nunca.