cambio del callejero

El Ayuntamiento de Córdoba sigue dando pasos para cambiar el nombre de las calles calificadas como franquistas de la Ciudad de los Califas. Y hoy, en la reunión del consejo rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo, se han aprobado los nuevos nombres para las calles con la abstención de Ciudadanos que, una vez más, se ha puesto de perfil.

Los representantes del Partido Popular en este órgano municipal han abandonado la reunión, una vez se ha rechazado su propuesta para seguir trabajando en este asunto del cambio del callejero con el objetivo de lograr un mayor cosenso en la ciudad.

Ahora resulta que a Ciudadanos le dan igual los cambios en el callejero, le da igual que la plaza de Cañero pase a llamarse de los Derechos Humanos, que la calle Cruz Conde cambie por Foro Romano y Conde de Vallellano se convierta en Avenida del Flamenco. También les da igual que José María Pemán se transforme en Corto Maltés, Cronista Rey Díaz en Librero Rogelio Luque, Joaquín Benjumea en Párroco Bartolomé Blanco, Periodista Aguilera en Las Pulidoras y Poeta Antonio Arévalo en Ana Claro Fuentes.

Esto es Ciudadanos. Seguro que tienen muchas razones para sustentar su abstención. Aunque claro, tratándose de Ciudadanos lo mismo mañana se muestran a favor o en contra, ¡vete tú a saber!

Así actúa Ciudadanos en Córdoba, en Madrid, en Zamora y en cualquier otro sitio. Son veletas profesionales y cambian de opinión según interese. Poco confío yo en partidos políticos con tan poco criterio.