izquierda

A la izquierda siempre se le llena la boca hablando de la gente, de los más humildes, de los más necesitados. Dicen estar al lado de las clases populares, de los que menos tienen. También nos dicen que sus políticas están destinadas a la gente trabajadora, prometiéndoles la luna, si hace falta, y diciéndoles que gracias a sus políticas sociales verán como mejoran las prestaciones de la adminsitración, verán como mejora su vida, que encontrarán trabajo, que subirán su sueldo, que tendrán derecho a una vivienda digna, a la gratuidad en las prestaciones públicas y que, encima, si no tienen tabajo el estado les ayudará, les darán una paguita.

Así, con estos principios, con estas propuestas y promesas, ¿quién apoya a la izquierda?, pues en general personas de ese tipo, estas personas a las que se dirigen con sus propuestas populistas. Y entonces, si la izquierda tiene ahí su mayor caladero de votos, ¿cómo le interesará que viva la mayoría de la gente? La respuesta es obvia, si la mayoría de gente que vota a la izquierda son personas de ese tipo, pues a los partidos de izquiedas les interesará que la mayoría de la gente se englobe en ese colectivo, es lógico.

Por lo tanto a la izquierda no le interesará que la gente prospere, que encuentre un trabajo estable del que pueda vivir holgadamente, no querrá que la gente salga de esa dependencia de lo público y empiece a pensar por sí misma, que empiece a tener un patrimonio propio que defender y piense en un futuro mejor, fruto de su esfuerzo, su trabajo y sacrificio, porque cuando alguien tiene algo que trabajar, que defender y que no dependa del estado, se da cuenta de que el estado en algunos casos perjudica más que ayuda.

Y esto es lo que estamos viviendo en Andalucía tras casi 40 años de gobiernos de izquierdas, una región emprobrecida, en la que el PSOE logra el mayor número de votos en el ámbito rural, el más empobrecido y dependiente. Sin embargo, en las ciudades más grandes el PSOE no logra buenos resultados, porque la gente es muy diferente en unas zonas y otras. Y por eso al PSOE no le interesa que Andalucía prospere, al PSOE le interesa que sus votantes sigan dependiendo de lo público, del estado, porque solo así podrán seguir en el poder, mangoneando.

Solo el día que la gente prospere por si misma en Andalucía, sin recibir tanta ayuda pública, el PSOE dejará de gobernar en esta tierra, porque la izquierda solo resiste allí donde hay pobreza y dependencia del estado.