andalucía

Ya contamos con el anuncio de las primeras elecciones que corresponden a la era del Presidente Pedro Sánchez, como también serán en su día las primeras de las municipales, además de autonómicas, europeas y generales, si llega a ellas como tal cargo.

Se llevaba tiempo especulando con la fecha en que serían convocadas por la Presidenta, contando con diversas opiniones sobre la conveniencia de su adelanto, no solo entre la oposición, sino también entre cargos del propio PS andaluz, visto el posible, yo diría que palpable, desgaste de la marca PSOE por la gestión del presidente del Gobierno y varios de sus ministros. El juicio de los ERE que se está celebrando ya en Sevilla, es motivo más que suficiente para su adelanto y que la gente vote sin conocer ese veredicto que puede ser histórico.

Las cosas se precipitaron no por, al menos no es la causa principal a mi entender, la pérdida de confianza y apoyo por parte del hasta la fecha Partido muleta de Dª. Susana Díaz, Ciudadanos, que vale igual para un roto que para un descosido y que en esta ocasión toma la forma de marido engañado, con vistas a un desmarque del PS en unas elecciones, que de no haberse adelantado serían a más tardar en Marzo del próximo año.

Manifiesta la Sra. Presidenta que convoca las elecciones para el día 2 del próximo mes de Noviembre, argumentando que la Comunidad necesita “tener estabilidad”; lo que no se pregunta ella ni a los andaluces dice, es a que se debe esa inestabilidad, que no solo es achacable a la falta de apoyo por parte de Ciudadanos. También expresa que los comicios han de tener “acento andaluz”; naturalmente, no lo van a tener gallego, vasco o extremeño, pues ese no es el caso. La presidenta, naturalmente, se refiere a que no deben de tener acento español; es decir, acento a lo que el Sr. Sánchez está representando al conjunto de los españoles, que a su modo de ver, y al de muchos españoles, incluso para él, no es muy halagüeño; tanto es así que por lo que parece, a la mandataria  andaluza le da vértigo que fueran convocadas conjuntamente con las generales. Es consciente de que a nivel nacional, el gobierno camina como un pollo sin cabeza; un gobierno que hoy anuncia una cosa y mañana la contraria, un gobierno en el cual las que más se contradicen son las mujeres, aunque solo sean por aquello de que son mayoría en el mismo y sean las que más hablan; cuando una anuncia algo, la otra dice todo lo contrario o la puntualiza. Aún esto siendo de torpes, no es lo que más desespera al gabinete y a los ciudadanos, aunque lo sea por su ineptitud, si no por los casos singulares que afectan a varios de sus miembros. En tres meses tuvieron que dimitir, o los dimitieron, dos ministros, uno de cada sexo por aquello de la paridad, y dos están en capilla; la una, la de Justicia más quemada que un pollo olvidado en un horno, y el otro, a pesar de ser de ciencia, no sabe, o no quiso saber, como o lo que hay que tributar a Hacienda. Ahora, al parecer, hasta Borrell está metido en el enredo por aprovecharse de información privilegiada. Esto es un vivir sin vivir, que diría Santa Teresa de Jesús.

Luego está la famosa tesis plagiada en parte y en parte confeccionada por colaboradores y aprobada por un tribunal compuesto “ad hoc”, con miembros de su entorno más o menos cercano a fin de que no faltase de nada en el aliño y fuese nombrado Doctor. A esto se añade su postureo preelectoral, de uso de avión y helicóptero del Ejército del Aire innecesariamente, así como viajes a Europa y América para mayor gloria suya y sin otro motivo que el de promocionarse.

Todo ello a Susana Díaz le subleva, le irrita y le estorba en su camino a ganar las próximas elecciones; de ahí que prefiera que no coincidan con las generales y se adelante a los acontecimientos; es decir, quiere unas elecciones con “acento andaluz”. En más, pienso que no querrá que Sánchez asome por Andalucía en la campaña electoral, pareciéndose así a su colega Zapatero, que en las últimas campañas electorales, los socialistas no le invitaban a los mítines al considerar que les restaba votos.

Con ser todo esto grave para el PS andaluz, no lo es menos, yo digo que más, lo que está y lleva ocurriendo durante muchos años en Andalucía que no tiene parangón con ninguna otra parte de Europa. La convulsión por los casos de corrupción, saqueos y pillaje en dicha Comunidad por miembros de la Junta gobernante desde poco más allá de la muerte de Franco son devastadores. A los ya famosísimos ERE, Cursos de Formación, drogas y mariscadas, se añade el descubrimiento reciente de las juergas en los clubs de vida alegre vaginal de miembros de la FAFFE, otro de los organismos inventados por la Administración autonómica para despilfarrar fondos públicos, completando así un panorama bochornoso. Recientemente uno se entera de que otras Consejerías de la Junta de Andalucía se repartieron más de 3.500 millones con el “Método ERE”; la jueza Pilar Ordoñez está investigando el caso. Todo esto es como estar reventando por orinar y no echar ni gota. Las marisquerías y los prostíbulos estarán rezando para que vuelva a ganar el PS y no se le acabe el negocio.

Volviendo a los dichos de Susana Díaz, no a los hechos del PS, hechos que todos conocemos a pesar del poco tiempo en el Gobierno; “la Comunidad no se merece una campaña de entre cinco y seis meses”, refiriéndose a si se celebraran en Marzo las elecciones; no queriéndoles decir a sus conciudadanos que es ella la que no se lo puede permitir con lo que está cayendo. Naturalmente, ella prefiere adelantar en esos meses el gasto de 12 millones de euros que se calcula que costarán las elecciones andaluzas, no porque Andalucía no se merezca la campaña, si no porque durante  todo ese tiempo se airearían todos los trapos sucios de la Junta, a la que se añadiría el desgobierno del Gobierno central del PS. También deja dicho que las convoca por responsabilidad y estabilidad. Si por la primera fuera, hace años que hubiera dejado el gobierno para dar paso a mejores gestores.

Ha de tenerse en cuenta que esta será la tercera ocasión en que se adelanten los comicios en la Comunidad de que se trata, ya que el ahora investigado, Manuel Chaves decidió adelantarlas dos años en 1.996 y la propia Susana Díaz las adelantó con un año de antelación en 2.015; naturalmente, todos estos adelantos se llevaron a cabo por “responsabilidad”, por “estabilidad”, por “cuestión técnica” y “con acento andaluz”.

Los andaluces, al igual que todos los demás, pero los andaluces sobremanera, debieran tener en cuenta el proverbio árabe: “La primera vez que me engañes será culpa tuya, la segunda vez la culpa será mía”.

Así pues, con su discurso de seguir engañando a la parroquia, reconozco que otros lo hacen también, la presidenta últimamente se esmera en abonar subvenciones, se convocan ofertas de empleo público atrasadas, se publican encuestas en las que le va de maravilla al PS, debido a una cocina excelente, anuncios de contrataciones sabrosas en la Junta andaluza, etc.

Andalucía tiene un peso en el sector agroalimentario en la economía nacional del 16,16%, así como en exportaciones. El sector aeronáutico supone el 21% del total en términos de facturación y empleo. Cuenta con puertos en Almería, Huelva, Málaga, Sevilla, Cádiz, Carboneras y y el gran puerto de Algeciras, que es el primero de España y del Mediterráneo en tráfico total de mercancías y el sexto de Europa en transporte de contenedores; es decir,  7 puertos en una misma región. Cuenta con AVE a Málaga, Córdoba, Sevilla, Jaén y Cádiz, estándose construyendo a Almería, Granada, Huelva y Jaén. Posee seis aeropuertos, el de Málaga, Jerez, Sevilla, Granada, Córdoba y Almería. Cuenta con once Universidades públicas, una por cada provincia y alguna más, y cinco privadas. Dispone de un clima muy agradable, grandes ciudades y playas que atraen a millones de turistas, por lo que se puede calificar al sector turístico de excelente.

Con todas estas infraestructuras y excelencias, después de todos los años de nuestra actual democracia gobernando la Comunidad Autónoma el mismo Partido político, el PS, y a pesar de haber recibido la cantidad de 45.700 millones de euros de la Unión Europea desde 1.986 hasta 2.016, sus frutos han sido los siguientes: es la cuarta Comunidad con más paro entre 275 regiones de la UE, a pesar de que ninguna otra ha recibido tal montaña de dinero. De las 15 ciudades con más paro de España, 13 son andaluzas.

El PIB por habitante equivale al 66% de la media europea. Está a la cola de la renta per cápita española, junto a Melilla y Extremadura. En 2.013, Andalucía se sitúa como la Comunidad con más pobres de España, uno de cada cuatro españoles es andaluz o vive en Andalucía.

En cuanto a educación, más de lo mismo; según el informe PISA, el abandono escolar asciende al 23,5% en 2.017; la media de España es del 18,3% y de la Unión Europea del 10,16%. Se encuentra en

tre las últimas de las regiones españolas. A finales del curso pasado, Andalucía contaba con 225 barracones como escuelas y Cataluña, batiendo el record, con 1.010, estando Baleares con 108. Se ve que tienen otras prioridades.

Observando fríamente estos datos y otros muchos que no se enumeran por no cansar a quienes puedan leerlos, solo se concibe que se siga votando a un Partido debido a un voto cautivo, que se manifiesta notablemente en el medio rural, en donde el PS alcanza el 40% de los votos.

Es humillante para generación tras generación de andaluces, que su tierra se halle durante tantos años a la cola de todos en todo o casi todo. Pudiera decírseles, al igual que la frase bíblica, ¡Andalucía, levántate y anda!

El día de reflexión previo a las votaciones es para eso, para reflexionar.