2 de diciembre en Andalucía

Mucho tiempo hacía que no se escribía  algo relativo sobre los tan manido y viejos comentarios de un imaginario fin del mundo. Desde aquel médico y asesor astrólogo  de origen judío, llamado Nostradamus, pasando por la mítica novela de HG Wells, la Guerra de los Mundos, incluso aquél fatuo y basto cineasta llamado Orson Welles haciendo sus pinitos en la radio para hacerse oír. En aquellos momentos decidió anunciar con voz ronca, era un 30 de Octubre de 1938 cuando aquella voz desagradable inundo un miedo escalofriante  en los americanos, empezando diciendo: se nos acerca  una gran tormenta. Hay que decir, que siempre han sido y siguen siendo unos parvulitos y creyente de fábulas  y supersticiones. La algarabía que entonó el tal aprendiz de locutor en su jerga radiofónica y la que se armó  cuando aquella voz contando la que se aproximaba con el fin del mundo: era tal el horror que profetizaba aquel locutor que el  miedo se apoderó de los americanos que hubo gente que se tiraban por las ventanas de los edificios y muchos maridos al volver a casa  de sus trabajos encontraron a sus parejas envenenadas en las bañeras. Muchos establecimientos  fueron saqueados y sus calles se encontraron atestadas de coches  chocando unos  con otros.  Aquel malandrín seguía con su verborrea barata y de un ataque de gas procedente de Marte. El cual estaba envenenando a muchas personas norteamericanas.

No sé si el fin del mundo está cerca, ni lo creo ni me importa y viendo los videntes del PSOE, de los iluminados del PP, el avispado Cs y el coletas, pudieran ser que fuese verdad esto de la tormenta. Los 40 años  decretando el partido de la rosa marchita donde hay personas están ganando los dineros con el paro sin trabajar ni con chuzos venidos del cielo. Donde estas  hay personas que no han tarjado nunca, esto hace pensar que pedir trabajo es una quimera con el chollo adquirido desde muchos años.  A esto me pregunto: ¿caerá la gran  tormenta en Andalucía? Esto que el trabajo dignifica a las personas es pura falacia. Aquí lo que domina es cobrar sin trabajar. Lo mismo que  son los mismos de siempre los mandatarios andaluces, son los mismos votantes para que sigan los propios. Yo no sé si haría lo mismo si tuviese que alimentar una familia, al fin y al cabo hay que sustentar a una familia. Cuántas veces hemos oído a personas decir que nadie nos contrata. Pudiera ser verdad, pero también hay que mirar que los tributos y los gravámenes que hay que pagar quien es el guapo que contrata.  Esto es como la pescadilla  que se muerde la cola.

Aquí en Andalucía hay gente desconfiada por los locuaces de los partidos, pensando en voz alta que Andalucía seguirá lo mismo. El atraso y el retroceso  que vemos  cada día sigue aumentando, no hace falta ser un adivino, solo con ver que tenemos los pies en el suelo, seguiremos viendo el lastre de los ERE y las brevas que obtienen y sin haber visto nunca una higuera seguiremos lo mismo, a no ser que esa tormenta arrastre para siempre una nueva singladura para que poco apoco amaine el temporal. De lo contrario el cielo se abrirá  y caerá un rayo que partirá nuestra tierra en  dos mitades, como si fuese una granada. Los cuatro jinetes del apocalipsis, como la gran tormenta y los tsunamis anegarán esta Andalucía. No hay que meter miedo como aquél vetusto  actor. Los andaluces estamos acostumbradas a todo, no nos vamos a tirar por las ventanas, ni nuestras mujeres se van a envenenar, nosotros  estamos hechos de otra pasta: Aguantamos  y tenemos tanta correa que el dolor se nos quita  con solo mirar el nombre de cualquier calmante. ¿Acampará la tormenta el domingo 2 de diciembre?