Profesora y enfermera arrastran a un niño autista
Imágenes captadas por las cámaras de seguridad del centro (Youtube)

Y las cosas que no veremos

Tatcher estudia sexto grado en una escuela de Lexington, Kentucky. En las últimas fechas su maestra le envió un mensaje a su madre, Jo Grayson para alertarle sobre algún problema provocado por el niño.

En ese mensaje su profesora simplemente le decía que una enfermera y ella misma tuvieron que ayudar a Tatcher a levantarse del suelo del patio porque no quería hacerlo y el resto de los niños querían jugar. La sorpresa de la madre se produjo cuando ya en casa descubrió que su hijo tenía moratones y cortes por todo el cuerpo.

Y la sorpresa mayor se produjo cuando pidió a través de su abogado el vídeo de las cámaras de seguridad del centro y descubrió lo que realmente había pasado.

Los malos tratos

Los malos tratos a problemas indefensas como ancianos, niños o, como en el caso de Tatcher, personas con algún tipo de malformación o deficiencia física o psíquica por parte de cuidadores, profesionales e incluso compañeros, son más habituales de lo que parece.

Sus dificultades para expresar lo sucedido o su miedo a hacerlo les convierten en seres especialmente vulnerables ante los posibles abusos de quienes tienen a su alrededor, a veces incluso de su propia familia. La protección hacia ellos es muy escasa, lo es en Estados Unidos pero también lo es especialmente aquí en España.

Las administraciones públicas tampoco reparan mucho en ellos, no se les protege de la misma forma que, por ejemplo, las mujeres maltratadas. Y el problema es el de siempre, el económico. La protección al maltrato contra las mujeres para asociaciones y otros colectivos está subvencionado a travás de fondos públicos europeos y nacionales. Para los niños, ancianos o personas como Tatcher no existe subvención ni ayuda alguna que se destine a ayudar a quien vele por ellos.

Y después pasa lo que pasa más a menudo de lo que muchos creen.