Mujer 6 denuncias falsas marido pena de cárcel
Juzgado

Anunció en varios medios que su marido la quería matar

La ahora acusada es una mujer de Gijón, de 42 años y con las iniciales N.M.G. Esta mujer se separó de su marido en 2016, aunque todavía siguen casados, y le ha denunciado desde entonces en 6 ocasiones, siendo absuelto el marido en todas ellas.

Todo empezó en octubre de 2016, tras un altercado entre los dos, el marido aceptó la pena de dos delitos de maltrato doméstico por los que fue condenado a 50 días de trabajos para la comunidad y una orden de alejamiento que estará vigente hasta mayo de 2019. Desde ese momento las denuncias contra él se sucedieron.

Hasta en 6 ocasiones fue denunciado y por las cosas más inverosímiles, denuncias que no se sustentaban en prueba alguna y de las que en todas salió exculpado el marido Ahora es ella la que deberá enfrentarse a dos años de prisión y al pago de una indemnización por daños morales de 3.000 euros que exige la acusación particular. Se da la circunstancia de que, además, había declarado a varios medios de comunicación que su marido la quería matar.

Ante tal cantidad de denuncias, la juez ordenó que la denunciante fuera examinada por un psicólogo quien determinó que la mujer ahora acusada”Exhibe un discurso inestructurado, genérico, sin orden cronológico, inconsistente y ausente de contextualización; se centra en los efectos sin aludir a los hechos y puntualmente exhibe ideación paranoide”.

Las denuncias falsas

Hay mujeres maltratadas pero también hay hombres maltratados. El número de denuncias falsas y denuncias retiradas por mujeres que decían ser maltratadas por sus parejas es enorme. Lo evidente es que una Ley de Violencia de Género injusta y discriminatoria, con la que el varón no tiene derecho a la presunción de inocencia y puede acabar pasando unas noches en el calabozo sin juicio y solo por la palabra de la mujer, puede provocar que se utilice por parte de algunas mujeres como una forma de venganza.

Mientras tanto, quienes actúan de esta forma perjudican a las demás, a las que son realmente maltratadas y denuncian hechos reales. Si la ley fuera justa y no discriminatoria contra el varón, si se llamara como lo que realmente es, violencia doméstica, no tendríamos que ver tantas denuncias falsas como vemos.

Ni la peor república bananera del mundo tiene una ley tan injusta como la Ley de Violencia de Género. En ningún país democrático que se precie hay tanta discriminación como existe en España con esta ley. Un hombre nunca puede ser considerado culpable solo por ser hombre, ni una mujer inocente solo por ser mujer. Es injusta y además inconstitucional. ¿Dónde queda aquel artículo de la Constitución que dice que “todos los españoles somos iguales ante la Ley sin distinción de sexo, raza o religión”?