trincheras

Los huertanos antiguos decían que las frutas había que recogerlas cuando estuviesen maduras. En la política pasa lo mismo, cuando se ha visto que otro partido va sacando lustre a sus peticiones abandona las trincheras y empiezan a sacarle el néctar como le pasa a la fruta madura que está mucho más dulce para probarla. No tienen que sembrar, solamente esperar y verlas venir. El lehendakari ha empezado exigiendo al

Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez —viendo la fragilidad y que la fruta está madurando— “la declaración del País vasco como nación y reconocimiento como realidad nacional”. Tarde o temprano empezaran los lazos por las calles vascas lo mismo que fue el telón amarillo en el escenario donde se celebró el Alderdi Eguna, escenario donde Andoni Ortuzar ha emplazado a los camaradas de su partido a estar “preparados” y “que el tiempo pasa y la paciencia se agota” (según Deia) a río revuelto ganancias para pancistas.

Poco a poco claramente le están metiendo mano al Gobierno español en los bolsillos, mejor dicho, a todos los españoles. Los vascos tendrán vacíos los bolsillos para seguir adelante como y que se cumpla el estatuto de Garnica porque es “una deuda “pendiente. Las deudas hay que pagarlas sino viene “el chache” con las rebajas y zas, ya te he avisado. Las palabras entrecomilladas que han salido de la boca del lehendakari no son muy halagüeñas sino todo lo contrario suena a amenazas, retrocediendo y enseñando las uñas, dejando el mensaje al Gobierno. Y como ha comprobado lo blandengue y timorato a Sánchez ha visto que está dispuesto a transferir 30 competencias a Euskadi. En fin, que como ha dicho Ortuzar “va en serio”.  Hace tiempo dije que el melón se ha abierto por la mitad, en cuando en cuando cortan unas tajadas y se las comen: entre unos y los otros se las están merendando como frutas caídas del árbol.

Los vascos esperando en las trincheras verlas venir. Los avisos son claros, muy contundentes y precisos, los vascos se están aprovechando de la tibieza, la nula efectividad y la falta de valentía del Gobierno de España, no se trata de valentía sino de conocer y llevar un gobierno para afrontar los desafíos que tiene la nación de todos los españoles. Estos nacionalistas de las vascongadas están esperando en las trincheras para salir de una vez a por todas y máxime viendo la caricatura de Gobierno que hay en estos momentos en España. España está huérfana donde las mentiras son las antesalas de las traiciones. Lo hemos comprobado y no sé por cuanto tiempo lo seguiremos viendo.