rufianes

Hay palabras que según sean su contexto pudieran herir al interlocutor,  en este caso, me refiero al garrulo  de turno  en la comisión que investiga las cuentas del PP,  el bellaco del fantasma  de ERC de apellido Rufián, en una de sus intervenciones le dijo  a la señora Diputada del PP la palabra Palmera con signo de humillación como muy bien dice este idiota y conociendo a este  sinvergüenza, posiblemente lo expresó  en plan insultante ya que conociéndolo no hay explicación alguna por decir lo contrario. La señora Beatriz Escudero con voz firme le dijo “y no me guiñes el ojo, imbécil”. Este patán de la pradera —como diría Chiquito de la Calzada— además de ser un estafador de la palabra es un cobarde y además fulero, ya que dijo después que no le había guiñado el ojo, sino que “cerró los ojos”.  Una más de las chulerías a que nos tiene acostumbrados este rufián y por lo visto matón de tres al cuarto.

Esto es lo que nos trae la democracia donde se puede ver a una señora suministrándole una mamada a su hijo de pocos meses y pasándose de manos en manos para disfrute del pequeño o la de aquél orondo diputado echar una siestecita, por cierto, lo único que le pasó a la señora Bescansa es que su hijo echara la papeleta el “primer día de cole “en la sesión constitutiva de la cámara. La madre tan pancha dijo estas palabras para defender esa cita con su hijo al congreso: Tengo que darle de mamar porque no coge el biberón

Claro que puede pasar de todo, mientras haya democráticamente personajillos elegidos en las urnas, tendremos siempre tipos de esta catadura, donde solamente vienen a actuar como si se tratara de un circo ambulante y pordiosero. En España hay títulos para dar y no dar, el que nace lechó muere cochino. Con este caradura y algunos otros más, las sesiones de sus señorías se harán más llevaderas y menos sufribles, donde se podría hacer concursos de quien hace o dice la sandez más miserable del día, cuyo premio sería y viene a colación un viaje de no volverás a la tierra en memoria del Rufián de rufianes. El guiño y la palabra Palmera le ha salido caro, donde la señora diputada del PP valientemente el sabido darle en su propia horma. Yo creo que todos los partidos tienen su bufón e imbécil y sobradamente el nombrado del partido Esquerra Republicana. “El que confía en imbéciles termina comportándose como un imbécil. Paul Auster, (Premio Príncipe de Asturias).