petrolero

El alza de precios en el mercado petrolero internacional obedece a los intereses de los complejos militar-industrial y petrolero de los Estados Unidos, expone el investigador mexicano Miguel García Reyes.

En entrevista exclusiva, el Coordinador de la Red de Especialistas en Seguridad Energética, argumentó que, con las guerras en Medio Oriente, podrían provocar incluso que el barril de crudo West Texas se dispare a los 120 dólares en los próximos meses.

“La mayoría de las empresas industriales militares de Estados Unidos se encuentra en el estado de Texas. Lo más fuerte del complejo, incluido el espacial, está en Texas.

“Por otro lado, el estado norteamericano que tiene más petróleo es Texas. De hecho, el lobby petrolero estadounidense es el más poderoso en el Congreso y en el Senado, y son los que muchas veces determinan las políticas energéticas de ese país”.

Recordó que la petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de frenar el alza en los precios internacionales del petróleo chocó con los intereses de las compañías petroleras. Por eso no han prosperado las negociaciones inmobiliarias del propio Trump con el líder ruso, Vladimir Putin.

“En este caso, el West Texas -texano- está ganando por los precios altos. ¿Por qué no se acaba la guerra en Siria? La mantienen… ¿Por qué están tratando de hacer una guerra entre Arabia Saudita y Yemen?, ¿o en Irán?, ¿o enemistando a Qatar con el resto de la comunidad árabe?”.

Consideró que el actual boom petrolero es artificial y tiene que ver sobre todo con los intereses geopolíticos, principalmente de Estados Unidos:

“Es más especulación que mercado -que oferta y demanda-. Es más especulación por todo lo que ocurre en el Medio Oriente: la guerra en Siria, que no acaba; un probable ataque a Irán por parte de Estados Unidos, está también la guerra en Yemen, Qatar… Es decir, en la zona convulsiva tradicional, petrolera. Es por esto, que están los precios muy altos”.

Se había hecho un acuerdo entre varios países productores para mantener bajo el precio. Recortaron su producción, entre ellos Rusia. México también se pronunció a favor. Pero esto fue insuficiente. Los precios han continuado subiendo en los últimos meses, por la acción complementaria de las industrias de la guerra y del petróleo asentadas en Estados Unidos, concluyó.