nueva sinfonía del psoe

¡Hay que ver lo que duró aquella frase (“no es no”) tan corta como palurda, que pronunciaba en su vulgar lenguaje, el hoy presidente del Gobierno contra Mariano Rajoy! ¿La recuerdan? Pues ahora, el cateto, plagiador, embustero y perdedor de todas las elecciones, quiere “pasar” de esa etapa oscura y poco edificante, olvidando que existen las hemerotecas e ignorando -también- que ahora se ha metido en otra etapa aún más peligrosa, que le llevará -sin duda- a un final desastroso para él, pero satisfactorio para España.

Porque aquél desnortado grito reiterado hasta la saciedad, se ha tornado en un continuado “sí es sí” basado en la hipoteca que supone tener solo 84 escaños, para sostener lo insostenible en torcidas alianzas y “bajadas de pantalones” ante separatistas y partidos antisistema que le exigen las mayores traiciones que (de concedérselas) llevarían a España a un callejón sin salida. Y vemos cómo hay ministros y ministras que ya deberían estar en sus casas, o casones, disfrutando de la vida (y dejándonos en paz a los demás) en lugar de hacer el ridículo con sus carencias y meteduras de pata.

Es tan fatuo el personaje que habita en La Moncloa, que cree que dándose buenos paseos por el extranjero ya está todo arreglado. Sin tener en cuenta que está hurtando -con sus estúpidos e innecesarios viajes publicitarios- que ejerza la representatividad del pueblo español quien está llamado a ello, nuestro Rey, Su Majestad Felipe VI, como señala la Constitución.

Tampoco estaría mal que, aunque sea por una vez, cumpla su palabra y convoque, sin más demora, elecciones generales. Promesa que reiteró hasta la saciedad al presentar el voto de censura.