Juna Rivas
Juana Rivas

Juana Rivas y su ex-marido

En el ya tristemente famoso caso de Juana Rivas hay, para mi, dos evidencias: o su ex-marido es tonto de baba o la tonta de baba es ella. El pasado domingo, Juana Rivas tenía que devolver a sus hijos con su ex-marido y no lo hizo aduciendo que su ex-marido, Francesco Arcuri, había maltratado al más pequeño.

Desconozco la veracidad de los hechos relatados por Rivas, no sé si Arcuri ha maltratado a su hijo o no, pero lo que está claro es que cualquier razón que pudiera tener Rivas siempre la pierde por sus formas. De hecho aquí en España, y mira que es difícil que una mujer sea condenada en un pleito con su ex-marido, ha sido condenada a 5 años de prisión y seis de inahibilitación de la patria potestad por haber ido por libre, por no haber cumplido la ley y dejarse aconsejar mal. Por otro lado está su ex-marido, aparte de miserable, muy tonto tendría que ser para haber maltratado a su hijo con la que tiene encima.

Ahora en Italia está actuando de la misma forma y todo ello lo certifica con sus declaraciones: “Yo he perdido el miedo a todo. Los niños son los que denuncian los hechos. ¿Por qué me va a denunciar? ¿Porque los niños no van al colegio? Es que los niños arriesgan la vida estando en el domicilio de su padre. Mejor es perder el curso”. Parece claro que en esta disputa los grandes perjudicados son los niños, sus hijos, que parecen importar bastante poco tanto al padre como a la madre. Simplemente son un arma arrojadiza del uno contra la otra y viceversa.

El maltrato infantil

Si hay algo que no soporto es el maltrato a los niños, venga de quien venga. El niño maltratado no interesa a nadie, no vota, no se asocia y no hay subvenciones para que sean protegidos por nadie. Si Arcuri ha maltratado de verdad a sus hijos, que pague por ello. Pero Rivas, una vez más, se ha tomado la justicia por su mano, la Ley es ella. En sus estancias en Italia tiene derecho a tener a sus hijos siete días consecutivos, siempre y cuando vayan al colegio que está a unas dos hora de Cagliari, que es donde se encuentra Rivas. Este lunes no no han ido al colegio.

Una vez más, Rivas va por libre y perjudicando sus propios intereses puesto que en Italia está abierto un procedimiento para decidir sobre la custodia de los niños. Mientras tanto quien sí los sigue es su ex-marido, quien debería ser el loco maltratador de mujeres y de niños, pero que demuestra tener mucha más inteligencia que Rivas en su relación con la Justicia y en acatar lo que se le indique.

En este asunto, como en otros muchos, prevalece el odio visceral que se tienen unos padres sobre el bien del menor. Se detestan y eso lo están pagando sus hijos. Mira que es doloroso y terrible que unos niños tengan que crecer alejados de sus padres y protegidos por el estado pero de ser cierto ese maltrato y viendo cómo actúa Rivas, ninguno de los dos piensa en sus hijos.