Hoy hacemos mención a este pase, pero desde ya hemos de decir que no se trata de un pase, sino de un medio pase que se realiza como trasteo del animal. Así se explica el pase de latiguillo o de tirón en el semanario taurino El Ruedo:
<<Se llamaba pases de «latiguillo» en las antiguas revistas a los que, con más propiedad, llamaban otros de «tirón», desconocidos hasta que los dio «Guerrita» y empleados para sacar a los toros de las tablas. (Los lances de muleta)

No eran pases completos, sino que pertenecían a lo que llamamos «toreo por la cara». Se iniciaban con la muleta algo sesgada, y al meter el toro la cabeza, como generalmente estaba aplomado, la arrancada no era más que de un metro de avance, cuando más de dos. E l torero iba dando pasos hacia atrás a medida que avanzaba el astado, como si tirara de éste, y en esta forma, rápidamente, daba una serie de tales muletazos, hasta colocar al enemigo en un terreno conveniente para el diestro.

Hoy no suelen emplearse, sencillamente porque los toros no buscan, como antes ocurría con muchos de ellos, la querencia de las tablas en el tercio final>>.