Hoy hablamos de la suerte de recibir y al volapié. Y lo hacemos como establecieron los cánones de Francisco Montes, Paquiro, en su obra ‘Tauromaquia completa’, una obra de 1836, que en muchos aspectos está perfectamente en vigor, aunque ya la suerte a toro recibido no sea la más usada, sino que sea la del volapié. Decía así la obra de Paquiro:
«Se situará el matador en la rectitud del toro, a la distancia que le indiquen las piernas de él, con el brazo de la espada hacia el terreno de fuera, el cuerpo perfilado igualmente a dicho terreno y la mano de la espada delante del medio pecho, formando el brazo y la espada una misma línea, para dar más fuerza a la estocada, por lo cual el codo estará alto y la punta de la espada mirando rectamente al sitio en que se quiere clavar. El brazo de la muleta, después de haberla cogido un poco sobre el palo en el extremo por donde está asido, lo que se hace con el doble objeto de reducir al toro al extremo de afuera, que es el desliado, y de que no se pise, se pondrá del mismo modo que dijimos para el pase de pecho, en la cual situación, airosísima por sí, cita al toro para el lance fatal, lo deja llegar por su terreno a jurisdicción, y, sin mover los pies, luego que esté bien humillado, meterá el brazo de la espada, que hasta este tiempo estuvo reservado, con lo cual marca la estocada dentro, y a favor del quiebro de muleta se halla fuera cuando el toro tira la cabezada.

Este modo de matar, que es el más usado, y muy bonito, se llama a toro recibido».

En la misma obra se dice de la estocada a volapié:

«El modo de practicarla es muy sencillo, pues consiste en armarse el diestro para la muerte sobre corto, por razón de que el toro no arranca, lo cual es requisito preciso para la suerte, que por esto también la llaman algunos a toro parado. Estando, pues, armado así, se espera el momento en que el toro tenga la cabeza natural, y yéndose con prontitud a él, se le acercará la muleta al hocico, bajándola hasta el suelo para que humille bien y se descubra, hecho lo cual se mete la espada saliendo del centro con todos los pies».