Grande-Marlaska maricón
Fernando Grande-Marlaska

Marlaska ha quedado como Cagancho en Almagro

La verdad es que de este gobierno el único que a mi personalmente me ha generado una gran decepción ha sido Fernando Grande-Marlaska. Los demás no, era lo que esperaba de todos ellos, por lo tanto decepción ninguna. Yo consideraba al ahora ministro, antes juez y probablemente en un tiempo otra vez juez, una persona valiente y sobre todo con principios.

Ya el hecho de aceptar ser ministro de este gobierno okupa liderado por Pedro Sánchez fue la primera decepción. Pero es que después no ha hecho más que dar tumbos. Él no es ministro de nada, en realidad, está para lo que le manden secesionistas, podemistas, proetarras y en algunas ocasiones su propio jefe, pero en pocas.

Después llegó su bajada de pantalones con la ministra que le llamó maricón y nenaza. Si Marlaska, vete a todas las manifestaciones del “orgullo” que quieras, pero con esa actitud has demostrado que orgullo, lo que se dice orgullo, no tienes ninguno. Pero no se vayan todavía, que llega la penúltima.

Ahora ha “aceptado la renuncia” de Daniel Rodríguez López como jefe superior de la Policía en Navarra y ha cesado a Germán Rodríguez Castiñeira como comisario general de Información. ¿Y por qué? Rodríguez Castiñeira llevaba diez meses en el puesto, no es de la cuerda del ministro y de sus colegas, de los que le mandan, de los que han hecho que esté ahí.

A Rodríguez López le ha cesado porque insultó a Rufián y a Colau, lo mínimo que merecen de alguien a quien detestan y ellos quieren linchar continuamente, y, además, ha alabado a VOX, a Franco y al Teniente Coronel Tejero. Si hubieran aplaudido a Valtonyc, a Willy Toledo o a Otegui, seguirían en su puesto, estoy seguro de ello.

¿Y cuando no sea ministro, qué?

Y ahora llega la gran pregunta, la pregunta del millón: Cuando Grande-Marlaska no sea ministro y vuelva a ser juez, ¿qué va a pasar? ¿Cómo va a juzgar algún caso en el que esté implicado el PP o el PSOE? ¿Cómo nos vamos a creer su imparcialidad si ya ha demostrado a todo el mundo su gran parcialidad? ¿Nos intentará vender motos como el ex-juez Baltasar Garzón?

Desconozco si su etapa como ministro va a ser larga o corta. Pero tengo algo muy claro, habrá un antes y un después en el concepto que tengamos muchos españoles de este hombre. El mío era muy bueno y ahora es muy malo, penoso. Las ansias de poder de muchos es tan exagerada que renuncian a todo, a principios y sobre todo a “orgullo”.