faffe

Lo que ha pasado, pasa y Dios quiera que cese pronto en nuestra querida Andalucía es para escribir una enciclopedia sobre el mal gobierno y sus consecuencias que están bien claras, menos para los “perceptores” de las trapisondas múltiples que aquí han acaecido bajo la aquiescencia de un montón de políticos, todos del mismo color, y algunos “despintados”. Antes que nada, debo aclarar que el acrónimo -que tomo como título- corresponde a un organismo andaluz creado en el año 2003 y disuelto en 2011, que le pusieron el pomposo nombre de “Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo” (FAFFE) y que tenía por objeto “mejorar -con fondos públicos- la empleabilidad y cualificación del capital humano y, con ello, el crecimiento de la economía andaluza”.

No obstante, y pese a la supuesta buena voluntad inicial, lo mismo que ha ocurrido en muchos casos en nuestra región, al parecer, se tornó en un negocio sucio para unos cuantos. De forma que se entregaron unas tarjetas con cargo a las cuentas bancarias de la FAFFE a unos “listillos” (Fernando Villén Rueda -Gerente- y su hermano Manuel) que emplearon 22.000 euros en restaurantes, 1.800 en hoteles, 9.000 en peajes, 4.300 en gastos sin identificar y 32.000 en prostíbulos.

Es bastante ilustrativo saber que gentes de tanta responsabilidad tuvieran tiempo para “visitar” hasta 43 veces estos establecimientos recreativos. Por todo lo cual, y salvo prueba en contrario, creo que a este acrónimo le hubiera ido mejor el siguiente significado: ¡¡¡Federación Andaluza de Facinerosos y Falsarios Empedernidos!!!!