Pedro Sánchez cese Macarena Olona MERCASA Audiencia Nacional
Pedro Sánchez, Macarena Olona y José Ramón Sempere

Las urgencias del gobierno de Pedro Sánchez

Parece que Pedro Sánchez tenía mucha prisa por cambiar al presidente de la empresa pública MERCASA, dependiente del Ministerio de Agricultura, poco antes de que la secretaria de su consejo de administración, Macarena Olona, declarara ante la Audiencia Nacional el próximo día 17 de octubre.

La Audiencia Nacional está investigando a esta empresa por un presunto reparto de comisiones ilegales de 20 millones de euros. Según se desprende de esas investigaciones, miembros del PSOE y del PP estarían implicados en las mismas. En el caso del PP, Pablo González, hermano de Ignacio González ex presidente de la Comunidad de Madrid, que era director de operaciones y estrategia de la empresa.

En cuanto a los presuntamente implicados por parte del PSOE, figurarían Álvaro Curiel, amigo de Zapatero y nombrado por este como responsable financiero y de operaciones de la empresa. También figuraría implicado Javier de Paz, expresidente de MERCASA y también íntimo amigo de Zapatero.

Los hechos que se están investigando son el pago de sobornos en Angola a cambio de contratos para construir un mercado mayorista y un centro logístico de distribución en la capital de ese país.

El asalto al despacho de Macarena Olona

En el caso de Macarena Olona se da otra circunstancia más que sospechosa, además de su destitución fulminante poco antes de que tuviera que declarar ante la Audiencia Nacional. El pasado 25 de diciembre unos desconocidos entraron en las oficinas de MERCASA y sustrajeron documentación y ordenadores tanto de Olona como de dos trabajadores del área de Internacional que contenían información relacionada con el procedimiento penal.

Olona declaró por aquel entonces que los ladrones se dirigieron a sus mesas directamente como si supieran dónde estaba exactamente lo que iban buscando. Ahora, y tras el urgente nombramiento por parte del gobierno de Sánchez del nuevo presidente de MERCASA, José Ramón Sempere, parece que se evidencia una urgencia dentro del gobierno para poner todas las trabas posibles a la investigación judicial, incluyendo el fulminante cese de Macarena Olona.

Ante estos hechos, Olona, envió una carta a todos los miembros del consejo directivo de MERCASA explicando lo sucedido y defendiendo su honorabilidad. La carta es sumamente dura y denota una limpia dentro de la empresa, con tintes incluso mafiosos, para impedir que se aclare lo sucedido.

Carta de Macarena Olona

La extraordinaria trayectoria profesional de Macarena Olona

Macarena Olona es una abogada del estado alicantina especializada en destapar casos de corrupción. En 2012 fue nombrada abogada del estado en Vizcaya y poco después ascendida a letrada en jefe de la Delegación del Gobierno. Por aquel entonces investigó casos de corrupción en vascongadas que afectaban al PNV como el caso de una quiebra de un depósito de purines donde desaparecieron 10,2 millones de euros procedentes de las administraciones central y vasca.

La letrada había impulsado la investigación de este caso tras detectar varias irregularidades y llegó a declarar en el juzgado que la empresa que gestionaba los purines era «una cueva de bandidos».

En 2017 fue nombrada secretaria general de la empresa pública MERCASA por el gobierno de Mariano Rajoy. Parece ser que este nombramiento fue petición expresa del PNV al gobierno de Rajoy debido a la incomodidad que Olona causaba a este partido por su incansable persecución de los casos de corrupción en Vascongadas.

En febrero de 2018 fue premiada por la Fundación Hay Derecho por su lucha incansable contra la corrupción. En unas declaraciones realizadas tras recibir ese premio denunció las presiones que había recibido en Vascongadas, añadió que desde diversas instancias se le había invitado a marcharse y a dejar de investigar.

Su lucha incansable contra la corrupción le han convertido en un personaje incómodo para los políticos. Es penoso que en España, a personas íntegras y de la valía de Olona se las trate como se las trata y todo delante de las narices de los ciudadanos, que es a quienes está protegiendo. La clase política en España es una mafia repugnante.