entrar a matar

Hubo una época en la que la faena de muleta se limitaba a preparar al astado para la suerte suprema; pero eso ya fue superado hace décadas. De hecho, así se referían a este asunto en un semanario taurino, sobre lo de entrar a matar sin dar un solo pase:

<<Gracias a la intervención de la mano derecha ha llegado a ser la faena de muleta el momento culminante de la lidia, cosa que ignoran los «doctos», porque no saben, naturalmente, que en los «tiempos clásicos» que evocan, cuando los tratadistas proscribían la mano derecha, la muleta solamente servía para «cuadrar» al toro, hasta el punto de que el famoso y legendario señor Manuel Domínguez ‘Desperdicios‘ entró a matar una vez sin dar un pase siquiera porque el toro estaba cuadrado, y al censurarle alguien, replicó:

– Los pases se dan para que el toro cuadre; si yo lo tenía cuadrado, ¿para qué había de pasarle?

¿Se resignaría la afición de hoy a renunciar a una faena de muleta, aunque se tratara de un modesto matador?

Y es más: ¿aceptaría una sucesión de pases naturales y de pecho continuados, por toda labor muleteril, solamente con la mano izquierda, con un toro bravo y noble?

Contéstese a sí mismo y piense en ello cuando los «clásicos» y los «puristas» traten de convencerle de que la mano izquierda es la única admisible>>.