Se ayuda al inmigrante antes que al español necesitado
Imagen del vídeo (Facebook)

Aberrantes las ayudas a inmigrantes y refugiados

Las ayudas que reciben los inmigrantes y refugiados a costa de los impuestos de los españoles producen indignación, mucho más si tenemos en cuenta que mientras tanto se duda sobre el futuro de las pensiones y se niegan ayudas más urgentes a familias españolas necesitados.

El vídeo que podrán ver a continuación ha sido grabado por una mujer anónima en Avilés, Asturias. En ese vídeo se puede ver cómo la protagonista del vídeo llora desconsolada tras ver a un indigente de más de 60 años tumbado en un banco en el que llevaba durmiendo las cinco últimas noches.

Ella, muy afectada y entre sollozos, relata de qué forma le ha intentado ayudar y cómo le ha preguntado por su estado tras notarle con muy mal aspecto físico. Tras esto se queja de las ayudas que reciben los de fuera mientras que hay gente en nuestro propio país, nacida aquí y que ha cotizado durante años pasándolo como lo estaba pasando ese pobre hombre.

Ayuda a los de fuera cuando tengas solucionados los problemas de los de dentro

Y estas cosas solo se pueden ver en vídeos publicados por ciudadanos anónimos o lo que uno mismo vea por las calles. Mientras tanto, los que vienen de fuera en pateras son recibidos por autoridades y nada más poner sus pies en España reciben dinero, comida, techo y trabajo, a costa de, entre otros, este pobre hombre que está tirado en la calle.

Nadie pretende ser insolidario con nadie pero existen prioridades. La prioridad en este y en cualquier país debería ser ayudar primero al de casa, al compatriota cuya familia y él mismo ha cotizado durante años y al que la mala suerte en unas ocasiones y las circunstancias políticas y económicas, en otras, han llevado a acabar en una situación tan terrible como al hombre del que habla este vídeo.

Y esos que llaman fascistas y nazis a los que pretendemos que se ayude primero a los de casa que recuerden, tienen la oportunidad de decir esas sandeces gracias, también, a mucha gente como ese hombre que lleva cinco días durmiendo en la calle.