El padre de Marta del Castillo pone en evidencia a Pedro Sánchez
Antonio del Castillo junto a su hija Marta y Pedro Sánchez

Antonio del Castillo está ya harto

Imagínense ser el padre de Marta del Castillo. Pónganse por un segundo en el lugar de Antonio del Castillo. Su hija lleva desaparecida años y nadie ha conseguido encontrarla. El estado no consigue que sus asesinos, de ser los detenidos, hablen y digan de una vez dónde está el cuerpo de esa pobre chica. ¿No estarían destrozados? ¿No estarían hartos de esta chusma política que nos gobierna que no hace bien ni lo único que tiene que hacer, dar protección y seguridad a los ciudadanos?

Eso como poco. Pues así demuestra estar Antonio del Castillo continuamente, harto. Harto de tomaduras de pelo. Desesperado por no poder ni encontrar el cuerpo de su hijo. Totalmente desengañado y harto de la chusma política que padecemos y, lo peor, que padeceremos por muchos años.

En el día de ayer se conmemoraba el 36 aniversario de la primera toma de poder de los socialistos en democracia. Publicaba Pedro Sánchez una fotografía en blanco y negro de Felipe González y Alfonso Guerra asomados al balcón celebrando su primera victoria. Desde la cuenta de Twitter de Pedro Sánchez se celebraba ese momento.


Tiene bemoles el tuit de Sánchez

No es ninguna excepción ese tuit de Sánchez. Siendo Felipe González y Alfonso Guerra unos auténticos pufos, un desastre para España, han sido mucho mejores que sus herederos. Es decir, han sido menos malos. Tan corruptos como sus sucesores pero disimulando más.

Ese tuit fue contestado por mucha gente. Entre los que respondieron al tuit estaba el padre de Marta del Castillo quien, visiblemente asqueado con Sánchez, le contestaba de la siguiente forma:


No puedo estar más de acuerdo en ese tuit, aunque solo en parte. Felipe González dejó de ser presidente del Gobierno con el país completamente empantanado. Con unos casos de corrupción terribles pero, como dije antes, al menos disimulaba más. Este inútil de Sánchez es peor que Felipe, sí, pero es un descarado puesto que lo hace sin disimulo alguno.

Y cómo no voy a comprender a Antonio del Castillo. Yo haría lo mismo en su situación e incluso más. A ver si te enteras, Pedro Sánchez, no engañas a nadie. A nadie.