Gobierno decisiones empresas privadas
Carmen Calvo (Youtube)

El intervencionismo socialista

El gobierno socialista de Pedro Sánchez pretende llevar su intervencionismo a cotas de estado soviético y totalitario. En una nueva vuelta de tuerca en su lucha por intervenir en las decisiones privadas de cualquier persona u organización, pretende ahora, por ley, que las empresas privadas tengan una cuota femenina tanto en su consejo de administración como en sus mandos intermedios.

Pretende el gobierno, con esta decisión, inmiscuirse en decisiones que deberían ser tomadas exclusivamente por quien invierte y se juega su dinero, que no es otro que el propietario o los accionistas de una empresa. ¿Quiénes se creen que son ellos para decidir quién debe ocupar los puestos relevantes de una empresa privada?

Están tan acostumbrados a jugar con el dinero de los demás, que no tienen reparo alguno en que cada uno arriesgue y juegue con su propio dinero de la forma que ellos quieran. La empresa privada no es un organismo público, los directivos de la empresa privada y los mandos llegan donde llegan, normalmente, por méritos propios y por trabajo. No como en los organismos públicos, que se llega por ser el más pelota o el más servil.

Las cuotas

Sería lo que faltaba que ahora las empresas privadas tuvieran que nombrar a sus mandos con cuotas. Que alguien consiga el ascenso por ser mujer en lugar de por su valía no es más que una forma de discriminación, aunque quieran llamarla positiva.

Se podrían dar casos tan aberrantes como que un hombre válido para ocupar un puesto de trabajo determinado en su empresa perdiera toda ilusión si “la cuota masculina estuviera cubierta”. Este sería un perjuicio tanto para el empleado como para la propia empresa. No creo que sea necesario que se tenga que obligar por ley a una empresa a ascender a una mujer solo por el hecho de serlo.

Jugarse el dinero propio obliga a no tomar decisiones a la ligera y a elegir a los mejores en puestos de responsabilidad de la empresa. Que nadie dude que en una empresa privada ascienden los válidos, hombre o mujer. Que dejen de inmiscuirse en el funcionamiento de las empresas privadas, no tienen nada que enseñarles. Más bien que aprendan de ellas y que elijan a las personas válidas para puesto de relevancia en la administración pública y no a los más pelotas.