Capítulo de los Simpson colectivo LGTBI
El abuelo seductor (Youtube)

Los Simpson y su crítica social

Son muchos los capítulos de Los Simpson en los que aparece una crítica a la sociedad de hoy en día. Crítica política, económica o simple crítica al modo de vida de la sociedad actual y siempre desde un punto de vista humorístico.

En este capítulo titulado “El abuelo seductor”, la familia descubre que el abuelo podría haber sido homosexual en su juventud. La alegría que este descubrimiento les produce a todos es inmensa, es más, Marge llega a decir que se lo podrá decir a su amiga, que siempre presume de su primo transgénero.

Pero todo esto se desmorona cuando el abuelo les confiesa que no es cierto y que era un papel que interpretaba para ser famoso en la lucha libre. Pero lo más gracioso es cuando, ante la decepción que esto produce en Marge, le confiesa que una vez besó a un hombre por equivocación.

Una simple moda

Llama la atención de qué forma se ha pasado en esta sociedad de un extremo al otro. Es bien cierto que hace años las personas homosexuales eran apartadas de la sociedad, señaladas e incluso perseguidas en muchas ocasiones. Pero en estos tiempos hemos pasado de un extremo al otro. Hemos pasado de la humillación anterior a convertirlo en moda, llegando incluso a imponerlo de tal forma de moda que muchas personas consideran esto como una ventaja y una moda.

Ni lo uno, ni lo otro. Como en todo, en el término medio está el punto ideal. La homosexualidad ha existido, existe y existirá porque está dentro de la naturaleza humana. Pero llegar al punto de imponer esto como una moda o como un punto de superioridad moral con respecto al resto, a los que somos heterosexuales, es tan absurdo, como lo planteado en este capítulo de Los Simpson.

Los antes perseguidos ahora pretenden perseguir cuando debería haberse llegado a un punto de estabilidad y de normalidad, mucho más ahora que la sociedad es mucho más respetuosa con las libres opciones sexuales que elija cada persona. Es más, tendría que haberse llegado a tal punto de normalidad, que nadie tendría por qué saber con quién se acuesta o no se acuesta una persona.

Me parece incomprensible que alguien se presente a una persona e informe, entre otras cosas, de cuál es o no es su opción sexual. No lo entenderé nunca, a no ser que el planteamiento no sea más que como presumir de algo que ahora está simplemente de moda. Normalicemos la situación todos, también los gays.