debate

Si le preguntásemos a alguien en concreto en la calle que es el bien y el mal cada uno de estos sujetos no darían en el clavo correctamente, posiblemente cada uno de nosotros y según las culturas adquiridas con las costumbres de cada persona con sus ideologías o también sus doctrinas, seguros que variarían unas de otras. El relativismo cultural, el moral o el lingüístico podrían tener el concepto del bien y del mal. No pretendo hacer diferencia uno y otro en concreto, pero la porfía de estos tres los englobo en el concepto del bien y del mal.

Muchos de nosotros recordaremos a doctor Barnard, cirujano cardiaco, fue el primero que ejecutó la primera operación de corazón. La segunda operación también fue operada por este mismo doctor, pero aquí hay una novedad que contar. Días después de pasar a la historia del primer trasplante de corazón se atrevió con el más difícil todavía, le puso a un blanco un corazón de un negro. Un slogan de aquellos días en los periódicos se firmaba esta noticia:” El corazón negro que salvó al dentista blanco

Estos últimos días hubo un incidente en un vuelo de Ryanair, donde un “gentilhombre”, discriminatorio y racista de tomo y lomo se niega a volar junto a su asiento con una señora de raza negra, creo que lo primero que dijo este sujeto del mal, “no me voy a sentar al lado de esta negra” cosa que se puede observar y diferente con el bien que hiso el cirujano cardiaco donde un negro le dio la vida a un blanco con el trasplante de su corazón. Este grosero ser dijo también:” no me siento al lado de tu puta fea cara”. “No me hables en un puto idioma extranjero, puta vaca fea”. Si las palabras son feísimas y desagradables aún es más la discriminación que le hace a esta señora por ser negra.

Ahí está el relativismo cultural y moral del individuo.  Aunque sé que estamos con estos hechos también sé que son minoritarios en el momento en que vivimos, y como le damos mucha importancia a todos estos episodios podemos pensar que estos sucesos son de todos los días. Que el corazón de un negro salve a un blanco es el bien, lo justo y razonable. Y con este tío segregacionista y mal educado, está el mal.  El debate del bien y del mal en nuestra vida nunca dejaremos de eliminarlo pese a quien le pese. Vivimos con una imperfección y con una inmoralidad aplastante que por mucho que querremos eliminarla será imposible de aplastarla.