Alexandra de Hannover

¿Recuerdan a Santo Tomas Moro? ¿Al cardenal San John Fisher? ¿Y a tantos y tantos mártires producidos por el anglicanismo? No se preocupen, la monarquía inglesa ya se encarga de recordarles que los católicos no les caen en gracia.

Recientemente, leía que la princesa Alexandra de Hannover, una joven de 19 años, bautizada luterana, se ha convertido recientemente a la fe católica. Es hija del príncipe August de Hannover y de la princesa Carolina de Mónaco. Hasta aquí todo podría quedar en una conversión, sin embargo, tras ésta, la princesa, ha sido removida de la línea de sucesión a la Corona inglesa.

Alexandra, una peligrosa católica, que hasta su conversión ocupaba el puesto nº 41 en la línea de sucesión no tenía posibilidad real de convertirse en reina. Es aquí donde observamos el sesgo ideológico.

Por esto, el hecho, tiene mayor trascendencia. En 2011, en virtud del acuerdo de Perth se establece la igualdad de hombres y mujeres para acceder al trono, además se permite a los miembros de la familia real casarse con católicos, pero, eso sí, manteniendo la prohibición de acceso al trono y a la línea de sucesión a los católicos.

Está claro, que la Corona británica, ha querido ofrendar una muestra más de su anti catolicismo a la historia, por si no hubiera pocas…

¡Dios salve a la reina! Dicen…y ojalá sea cierto y se convierta como la joven princesa, a la verdadera fe.