pensiones

Parece que el famoso Pacto de Toledo, el que nació para que las pensiones no fueran objeto de debate electoral, ha llegado a un acuerdo, que sin aprobación parlamentaria no vale nada, de volver al sistema de subir siempre, hasta que el gobierno de turno lo modifique, las pensiones de acuerdo al llamado IPC. La verdad es que si al final esto sale adelante, me daré con un canto en los dientes. Por si nuestro optimismo se desbordara, el secretario de Estado de la cosa, Octavio Granado, hombre serio, ha dicho que ‘verdes las han segado’; en concreto, como político cabal que es, ha echado un jarro de agua fría usando mejores términos: el actual modelo de pensiones “solo tiene arreglo para los próximos diez años” y después se deberá “buscar uno nuevo”.

Por otro lado, la ministra de Economía Nadia Calviño, la gran esperanza del gobierno, ya ha avisado del arreglo del que hablaba Granados, subir ya impuestos, porque según ella es “indispensable” hacerlo. La justificación a este próximo incremento del sablazo impositivo es lo que me produce urticaria en el cerebro, dice la ministra: “Reducir el gasto sin más no es una opción creíble ni sostenible porque la gran mayoría del gasto público es gasto social y reducir el gasto supone recortar derechos de los ciudadanos aún más”. ¡Manda huevos ministra!

No entiendo nada. ¿No sabe la ministra lo que se despilfarra en gilipolleces desde el Estado en España? ¿alguien me lo explica?

@jmfrancas

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Josep Maria Francàs Porti
Biólogo. Ex profesor (Enseñanza media y superior), ex editor (Editorial de Ciencias y Letras), ex político (Municipio y CCAA). Periodista y, sobre todo, verso suelto e inclasificable. No entiendo nada. ¿Alguien me lo explica?