moneda

Por escenarios vividos, comentados y viendo las calamidades que tenemos en este mundo donde se mueve el dinero tramposo, ruin y a veces manchado de sangre, este dinero llega al mejor postor sin miramientos y sin dignidad alguna. Marruecos tiene la cara opuesta de una moneda, donde se le ve manchada de sangre. Ahora le ha tocado a la Ciudad hermana de Melilla una decisión que de seguir así, se desencajará un enorme “altercado” si se sigue este camino que ha empezado hace ahora un mes, bueno, por decir un mes, Marruecos cerró su frontera dejando a 600 empresarios melillenses en la frontera, sin poder vaciar sus mercancías, insinuando estos que más que prejuicio económico, creen que es más bien político.

Esto es una encerrona muy parecida, aunque de distintos argumentos, pero que podría ser de dimensiones como la marcha verde, fue el principio, ahora el próximo mes de noviembre, hace 43 años, cuando unos 4000 mil habitantes del reino de marruecos, llamado también al-Maġrib, empuñando banderolas y pancartas del rey Hassan II, portando en sus manos retratos del Corán. Lo mismo le pasó con la isla del perejil que con engaños la ocuparon soldados marroquíes hace ahora 15 años. También con engaños y otros tipos de habladurías—que no viene ahora el caso—Marruecos estará siempre tensando la cuerda de la discordia, lo mismo que hiso con la isla del perejil y con la marcha verde, cada día se oyen siseos que hará lo mismo con Ceuta y Melilla, solamente hay que darse una caminata por cualquiera de estas dos ciudades españolas.

En estos momentos, hace ahora cuando escribo esta parrafada, en el periódico actualidad de Ceuta, dice un joven “que lleva cuatro años caminando hacia Europa acusando a las fuerzas marroquíes de estar implicados en las salidas de pateras desde las costas vecinas”. Sigue diciendo este joven camerunés”, “Si contáramos la verdad sobre Ceuta a quienes están en Marruecos, no creo que ninguno quisiera venir”. El migrante acusa directamente a las Fuerzas Auxiliares de estar implicadas en los fletes de pateras desde las costas del país vecino, organizados desde Nador y Tánger.

Las irregularidades siguen produciéndose, hasta tal punto que hay campamentos ensayando para asaltar la valla. Sin embargo hay otros en donde las fuerzas del Reino de Mohamed VI hacen limpieza y los migrantes que no pueden huir, los que capturan los envían y los dejan en el Sáhara a 2.000 km. e incluso hacen la vista gorda para los que quieren seguir en pateras. Si todo esto es escalofriante, no tiene nombre por el reconocimiento y fuentes policiales de Tánger la agencia EFE, en la primera semana de agosto, habían sido expulsados entre 1.220 y 1.550 subsaharianos a otras regiones del País.

La asociación Marroquí de Derechos Humanos, dice que más de2.000 retenciones los llevaron al bosque de Bekoya, en Nador, donde hay campamentos de inmigrantes, incluso destruyendo los campamentos donde las violaciones continúan en el día a día.

Otra noticia que deja al que está relatando esta misiva es que desde enero hasta agosto han arribado a las costas andaluzas 25.101 inmigrantes según la OIM. Hay una cosa que sonroja y abochorna a cualquiera, pero no a estos tipos de Bruselas que apestan e infectan por donde pisan.

El viaje de este verano de la Señora Merkel y el mentiroso de la Moncloa en Doñana trataron de un compromiso de donar a Marruecos 130 millones de euros para blindar sus fronteras. Hay que tener caradura, tanto Europa, España y el Reino de Marruecos manchando de sangre, no una cara de la moneda, sino las dos.