Carmen Calvo Hermann Tertsch Pedro Sánchez
Carmen Calvo, Hermann Tertsch y Pedro Sánchez

La columna se titula “Prohibido lo malo”

El periodista Hermann Tertsch ha publicado una columna el pasado día 28 de septiembre en ABC titulada “Prohibido lo malo”. Esa columna está escrita a propósito de las recientes declaraciones de la vicepresidente Carmen Calvo acerca de la prensa y de lo que ella calificó como “fake news” y que según ella tanto daño hacían a la actual clase política.

Todas estas declaraciones de Calvo se debían a las continuas informaciones que están apareciendo en prensa y que están salpicando negativamente a varios miembros del gobierno. Lo que Calvo pretende en realidad son dos cosas evidentes. En primer lugar que si las malas noticias o casos de corrupción aparecidos en prensa son protagonizados por el PSOE o por el gobierno, sean silenciados.

Es decir, que la única que tenga voz sea su prensa amiga y no la disidente. Que digan lo que ellos quieren y a ellos les gusta para que sea acallada cualquier crítica, a la que considera sin ningún reparo como “noticia falsa”. Lo camufla como supuesta protección para que la sociedad no sea manipulada pero en realidad ese es le fin que ella pretende.

En segundo lugar, lo pretendido por Calvo es aún más grave, la persecución del medio y autor de la noticia. Suponemos que los muchos medios afines y los muchos tentáculos del socialismo y de este gobierno se ocuparían de ello. Quieren convertir la libertad de expresión, de prensa y de información en algo al servicio de su causa. Si el ataque despiadado, aunque sea sin pruebas, va contra cualquier otro, digamos el PP, no solo serán permisivos con ellos, también ayudarían a su difusión y contarían con su aplauso.

Matar al mensajero

La pretensión de Calvo y del gobierno no es, por tanto, acabar con la corrupción o castigar al corrupto sea quien sea. Su pretensión es acabar con la información de unos casos de corrupción determinados, los que afecten al PSOE y a su gobierno, lo camuflará con palabras como “persecución” y ya se ocupará su prensa amiga de hacer el resto.

Y todo esto lo relaciona Tertsch en su columna con el afán de este gobierno, con el afán de la izquierda en general de manipular la información, la verdad y la historia a su antojo. una prueba de ello es la creación de esas comisiones chequistas mal llamadas “comisiones de la verdad” que pretenderían la persecución de quien no comulgue con la verdad que ellos digan. Con la que a ellos les interese, a pesar de que esté históricamente demostrado que esa verdad gubernamental y socialista es falsa.

Y todo eso queda resumido por Tertsch en las últimas palabras de su estupenda columna anunciando que ese arsenal de medidas que el gobierno pretende tomar son para “perseguir a quien discrepe”, a quien se atreva a decir la “verdad sobre el gobierno” o a quien ose “escribir una columna como esta”. Pues van a tener trabajo, somos muchos los que vamos a tener que ser silenciados por estos engendros socialistas, marxistas, chavistas y podemitas.

Enlace a la columna de Hermann Tertsch: “Prohibido lo malo”