Manuel Díaz y Cantoral, «Lavi», matador de toros y gitano, nacido en Cádiz el 11 de marzo de 1811 y fallecido en Perú el 9 de diciembre de 1858, fue uno de los hombres más fecundos en proferir ocurrencias disparatadas.
Se refieren de él muchas anécdotas, y como suele ocurrir en tales casos, probablemente no serán suyas todas las que le atribuyen.

Hablaba con los toros mientras pasaba de muleta, a los que a veces solía decirles:

– No seas ladrón. Cuádrate y déjate matar, que tengo cinco hijos.

O bien:

– ¡Ah, tunante! ¿Te cuelas y me quieres coger? Pues mira, le voy a dar «mulé» antes que lo huelas, y vas a ir a contárselo a tu mare.

En lo que todos coinciden es en que fue muy pintoresco.