La anécdota que compartimos hoy la protagoniza el gran Rafael Gómez Ortega «El Gallo», durante una de sus estancias en América, durante la temporada taurina, y habla de la superstición y el miedo del torero. Dice así la historia de hoy:
<<Encontrándose Rafael «El Gallo» en cierta reunión durante una temporada que pasó en Lima, cuentan que le preguntó una señorita de la buena sociedad:

– ¿Es verdad, maestro, que es usted supersticioso?
– Yo, no señorita – contestó el torero.
– Pues dicen que cuando ve usted un tuerto, un espejo roto, un paraguas abierto en su habitación o un sombrero encima de la cama, no torea a gusto. – Insistió la mujer.
– No, señorita, no es cierto – dijo Rafael.
– Pues, entonces, eso que le pasa a veces en la Plaza, ¿no es superstición?
– De ninguna manera, señorita. Eso… ¡es miedo!>>.

¿Quién, dónde y cuándo se dio el primer pase de muleta?